martes, 23 de junio de 2026

DITXOSOZKO AKELARRE ETNONARZISISTAREN GAINEAN



 

      Hain gizakume ergela, "sinplia" edo agian gaiztoa naiz, beti herri xehe gehienaren gustu, grina edota joera nagusiei muzin eginez, beti tribuaren lege sasi-sakratuei muzin eginez, "beti eskamak kentzen, kentzen", ezen -auskalo zer dela...- ezin ditudan nire gogoan Pello Reparazen MITOAROA ikuskizunarena eta Nacho Canoren MALINCHErena ondotxo bereizten. Bai, saiatzen naiz, pekatu larria baldin bada ere halakorik adieraztea lehenengoaren aldeko adostasun ia erabatekoa kontuan hartuta, ahobateztasun benetan susmagarria ikuskizunaren egiazko balio musikala, artistikoa, kolokan jartzen duen aldetik; baina, alperrik, biak oso antzerakoak, paretsuak, begitantzen zaizkit nahi eta ez, halabeharrez. "Eztakitx ba", giro nolabait..."gora gu eta gutarrak", mitoen kontu zeharo eztabaidatsua, folklokeria asper/lotsa/irrigarria, musika zein kantuen hutsalkeria eta zer esanik ez funtsezko mezu mesianiko zilborzale arranditsu jasangaitzaz... Halere, badiot, nire errua ote da. Izan ere, ezin da izan ni bezain... okerra, ipurterrea, nazkantea, potrojolea ziria beti prest? Hala eta guztiz ere, benetan, esadazue, zer gertatu da azken urteotan, zer egin duzue rockanrolarekin, hots, errebeldiarekin, punkarekin, umorearekin? Non dago "niaren" berezko original/edertasuna "gu eta gutarren" lilura benetan "kitx/klitxegarriaren" gainetik? Zetak-ena ez al da euskal Nabucco ziztrin bat, hau da, euskal herritarren adore abertzalea suspertzeko ikuskizun elektroniko txit moderno bat, gure Pello Reparaz "matrixzale" sutsua Giuseppe Verdi kaskar bat -Nacho Canorena ageri da probokazio hutsa zela....-?


  

PESADILLA EN PELOTAS


 

     He pasado una noche horrible, para no variar. Me he despertado de golpe a eso de las cinco de la mañana por culpa de una pesadilla de lo más ridícula, también para no variar.

Resulta que íbamos en coche hacia el pantano de Ullibarri, y justo a subir la cuesta de la presa para bajar hacia el pueblo de Uribarri-Ganboa, nos encontramos a un tipo tirado en mitad de la carretera y completamente en bolas. Aparcamos a un lado, me acerco hasta el tipo mientras mi compañera se queda en el coche para evitar que los críos se bajen con el fin de saciar su curiosidad. Por si acaso, que nunca se sabe las tretas con las que los criminales pueden echan a perder una jornada dominguera a una familia humilde y decente como la nuestra, como que si tú lees últimamente la prensa local con tantos atracos a mano armada y reyertas callejeras parecería que estamos ya a la altura de... ¿Caracas?
En cualquier caso, sí, la culpa, por supuesto, de Pedro Sánchez y lo demás como muy de familia heteropatriarcal al uso, en realidad muy como si yo fuera mi padre, mi compañera mi madre y nuestros hijos mi hermano y yo cuando de canijo. Veo que el tipo está tirado boca arriba con los ojos abiertos, vivo. Le pregunto a ver qué cojones está haciendo. Me contesta que tomando el sol como Dios le trajo al mundo.
- ¿Desnudo en mitad de la carretera? - le grito, porque hay que gritarle, no merece menos.
- ¿Por qué no?
- ¿Pero no te das cuenta de que casi no te vemos, que no te hemos pasado por encima de puro milagro, que nos podías haber arruinado la vida?
El muy soplapollas hace un gesto como de importarle tres cojones lo que le digo.
- Aquí se está de puta madre y no me pienso levantar.
Entonces reparo en que el tipo tiene unos treinta y pico tacos, compresión atlética y el típico careto de pánfilo de los que se pasan el día haciendo deporte para evitar a toda costa que les venga una idea a la cabeza. También luce un careto, el cual, por cierto, me recuerda al de cierto personaje televisivo que en su tiempo debió pasar por el Gran Hermano y luego ha sido habitual del Conquis de la ETB2 y de un concurso de preguntas chorras del mediodía y en ese plan. Vamos, uno de tantos.
-¿No piensas levantarte para que podamos seguir nuestro camino?
-¿Para qué? Ya te he dicho que aquí se está de cine.
- Mira, si no te levantas de una puta vez voy a llamar a la policía para que te levanten ellos -en ese momento me vuelvo hacia mi mujer con el fin de que me alcance el teléfono que he dejado en el coche.
Al rato me veo que llega una patrulla de los Miñones -sí, de los txapelgorris que sujetan las columnas del palacio foral, no de la Zipaiantza, de los GEO o de los Rangers de Texas, no, sino de la policía foral en uniforme caqui y boina roja que hasta no hace mucho "apatrullaba" las carreteras de mi provincia.
Llegados a ese punto empiezo a sospechar que, como suele ser lo habitual en estos sueños de mierda, es más que probable que haya aparecido en otra época, en este caso puede que en los años setenta o por el estilo. Sólo así me explico verme con pantalones de pana de pata ancha, camisa estampada con los botones desabrochados luciendo pelambrera en el pecho, e incluso tupe y patillas. Vamos, todo muy a lo Cuéntame y así.
- ¿Es usted la persona que ha llamado para denunciar una incidencia con una persona tirada en mitad de la carretera?
- Miren ustedes mismos...
- ¿Dónde, dónde está esa persona?
No me lo puedo creer, el tipo se ha debido dar el piro nada más ver llegar a lo lejos a la patrulla de los miñones.
- ¡Ha salido corriendo por allí, aita! - me advierte y señala el pequeño chota de la casa.
- ¿Hacia la playa nudista? - pregunta uno de los miñones.
- Supongo, yo qué hostias sé.
- ¿No se dirigian ustedes hacia la playa nudista?
- Pues no que yo sepa.
- ¿Entonces por qué están todos en cueros?
- ¿Cómo?
Momento en el que observo que han desaparecido mis pantalones de pana y todo lo demás, que me encuentro en pelota picada al igual que toda mi familia al completo.
- ¿Y no podían esperar a llegar hasta la playa para desnudarse?
- Mire, yo no sé qué...
Suerte que, como suele ser lo habitual en estos casos, despierto de un sobresalto justo en el momento más comprometido de la pesadilla. Entonces, como también suelo despertar de un susto a mi compañera de lecho porque cuando lo hago yo acostumbro a pegar un grito, puede que varios, me prepraro para el consabido interrogatorio.
- ¿QUÉ PASA, QUÉ PASA?
- ¿Te acuerdas de ese programa de HBO que empecé a ver anoche, PESADILLA EN PELOTAS.
- ¿...?
- Pues una y no más.

SASIKUME GALANT BAT AL ZARA?



 

    Honatx Hussan Abu Safiya, Gazan tanken aurrean paratu zen pediatra palestinoa Israeleko armada sionista eta genozidaren sarraskia salatzearren. Ondoko argazkian, ordea, haren abokatuek ere ez dazkizkiten salaketei aurre egiteko auzitegian agertzen da hamaika hilabetetik gora israeldarren gartzeletan tortura, gosea eta batik bat benetan zein delitu egozten zaion jakiteke -ageri da hilabeteotan asmatzeko nahi edo behar denbora adina izan omen dutela, alafede- pasa eta gero.

Gauzak horrela, zuk zeuk bi argazkiotan terrorista bat baldin badakusazu, areago, oraindiokan ere Israel bere burua defenditu baino egiten ez duen estatu demokratiko bat delakoan baldin bazaude, ezin argi eta nabarmenagoa da zu zeu Historiaren alderik makurrenean zaudela. Ze hostia, sasikume galant alu bat zara, ez besterik.

viernes, 12 de junio de 2026

PRIORIDADES


 Como no podía ser de otra manera esta semana, sueño que el ascensor se para en el piso de abajo para recoger a la vieja beata que probablemente sale de casa para ir a una de las muchas misas a las que acude a lo largo del día confiando en que, a pesar de lo muy hija de puta que ha sido toda su vida y con todo el mundo, tendrá garantizada así la entrada al Paraíso.
- ¿Usted también va a lo del Papa, no?
- ¿Lo de qué? -al principio no caígo porque no ando muy puesto con el tema, luego ya sí, como que no han dado poca turra ni nada durante toda la semana-. No, yo paso, no me atañe, soy ateo.
- ¿Cómo se puede ser ateo en pleno 2026, si hoy en día todo el mundo vuelve a abrazar la fe única y verdadera de Roma como en mis años mozos con el Caudillo?
- Yo es que no soy mucho de creer en personajes imaginarios y todavía menos de confraternizar con los seguidores de la secta que quemó a Miguel Servet por herejía y blasfemia a causa de sus radicales ideas religiosas y científicas desafiando los dogmas de la Iglesia Católica.
Oye, mano de santo, y nunca mejor dicho, la vieja no vuelve a dirigirme la palabra hasta que nos separamos nada más salir del portal. Yo, como esto es un sueño, no sé muy bien hacia dónde me dirijo. Diría que hacía el parque periurbano por el que paseo todas las tardes mientras oteo el horizonte con los montes de fondo y me recreo en la frondosidad primaveral que me rodea bajo un agradable sol vespertino que anuncia un atardecer todavía más delicioso. Sin embargo, apenas consigo avanzar subiendo la cuesta que me lleva hasta el parque dado que tengo que sortear todo el rato una avalancha de personas en dirección contraria. Tanta peña marchando hacia no se sabe dónde que al final me vence la curiosidad y tengo que parar a alguien para salir de dudas.
- ¿Qué hacia dónde vamos todos? ¿En serio no sabe que viene el Papa a la ciudad y hay convocada una misa multidudinaria en el centro?
- ¿Y?
- Y que hay que ir sí o sí.
- Eso le competerá a toda esta peña cristiana católica, apostólica, romana y, ya muy en especial, se supone, practicante.
- ¿Y eso qué importa? ¡ES EL PAPA!
Como intuyo que no merece la pena insistir en el sinsentido de todo esto, procuro seguir mi camino hacia las afueras de la ciudad, donde me digo que además estaré más a gusto que nunca paseando solo subiendo y bajando colinas sin tener que esquivar runners, bicicleros, soplapollas en patinete o cuadrillas de jubilatas en fila de cuatro y más.
- ¿No pretenderá acceder al parque en un día como hóy? -alucino en colores, la primera vez que veo cerrada la verja que da acceso al parque, y todavía más con la pareja de policias municipales que me bloquea el paso.
- Claro que quiero acceder al parque. ¿Qué pasa, pues?
- Pasa que hoy la prioridad para todo el mundo es acudir a la misa que celebra el Papa en el centro de la ciudad.
- Mira, esa será la prioridad de los creyentes. La mía, como no lo soy, es la caminata de todas las tardes para intentar mantener la tensión a raya y así.
- ¿Sabe que con esa actitud nos está faltando el respeto al Papa y a todos los que creemos que Dios es uno y trino?
- ¡Como si es Trinaranjus! ¿Acaso me van a detener por impío, me van a mandar a la hoguera?
Pues te puedes creer que lo siguiente que sueño es que estoy atado a un poste sobre una pila de troncos y paja en mitad de la plaza principal de la ciudad flanqueado por dos desgraciados de tez morena o ya directamente acarbonada en los que enseguida reconozco al senegales que suele vender sus baratijas en la plaza del barrio donde tomamos el marianito los domingos por la mañana y al marroquí que le pasa el costo a mi hijo mayor a precio de delicatessen.
- ¿Y vosotros qué cojones háceis aquí? Ya entiendo, también os van a quemar por impíos; bueno, en vuestro caso más bien por mahometanos.
- Sí, no sé qué de "prioridad nacional"

PESADILLA EN EL ASCENSOR


 

 Resulta que mi señora me incluye sin mi permiso en el whassap de nuestra comunidad de vecinos. Al principio me lo tomo fatal, que a ver si quiere arruinarme la vida, que no pienso meterme en ese estercolero de miserias humanas que suele ser un chat de vecinos, ahí donde cada cual, y con la excusa de la vecindad, acostumbra a verter su cuota de mezquindad y por lo general sin el más mínimo sentido de la medida. Pero, claro, para poder despotricar con motivos siempre conviene echar una mirada al chat en cuestión con el fin de luego poder poner a parir con argumentos a todos los que allí participan.

- VECINO 5ºA: Vecinos, algo habrá que decirle a la vecina del 5ºB sobre el elevado número de visitas de varones que recibe en su domicilio a lo largo del día, siquiera ya sólo para recordarle que esta es una comunidad decente. Eso y que muchos se conformen de timbre y...
- VECINA 4ºE: Pues entonces tampoco estaria mal poner sobre habiso al vecino del 3ºA acerca de que su mujer se la pega siempre que sale de viaje de negocios con un bendendor de seguros que tanbién visitaba ace un año a la del 8ºB.
- VECINA 4ºD: ¿Tú no tienes el mismo seguro?
- VECINO 6ºD: Creo que este chat no es el lugar indicado para hablar de esas cosas. Aquí venimos a tratar asuntos que atañen a la comunidad. Como por ejemplo el caso de los vecinos del 4ºC, los cuales llevan ya medio año sin pagar las cuotas de la comunidad. Que digo yo que si tienes dinero para una semana en Tenerife también...
- VECINO 4ºC: Tampoco estaría mal recordárselo al del 3ºE aprovechando que ha cambiado de coche.
- VECINA 4ºA: Pues entonces también abrá que apercibir al becino del 5ºA porque cada vez que biene mamado los fines de semana se equiboca de piso y llama ande no tiene que llamar a altas horas de la madrugada.
- VECINO 2ºB: Mujer, un poco más de compresión. Su mujer lo dejó plantado haces dos meses por un senegalés y el pobre todavía no ha levantado cabeza.
- VECINO 4ºA: Yo me conformo con que no se saque la chorra para mear en mi felpudo.
- VECINO 5ºA: Ni ke fuera el úniko. ¿Kién bomitó el sabado pasado en el portal?
- VECINA 5ºA: ¡Hay que poner cámaras!
Te puedes creer que ha sido salir del potal, meterme en el whassap de marras por mera curiosidad mientras paseaba por el parque periurbano como todas las tardes, indignarme por lo que he juzgado en un primer momento como una intolerable intromisión en la privacidad del prójimo, y al rato no poder levantar la cabeza del móvil debido a que al final he sido vencido por el puro morbo de ver expuestas en público todas las miserías de la gente con la que comparto escalera. Tanto que, cuando he vuelto a casa y me he metido en el ascensor todavía sin poder levantar en ningún momento la cabeza del móvil, no me he dado cuenta de lo suelto que estaba desde el mediodia por culpa de unas lentejas al curry. Así que no he podido evitar que se me escapara un pedo atronador que ha llenado el reducido cubículo en el que me encontraba de una esencia que, para no ser excesivamente escatológico, definiré como esencia a cañería de Nueva Dheli, Calcuta. Jaipur, Bangalore o cuaquier otra megapolis india. Todo esto, faltaría, porque a mí siempre me pasan estas cosas, justo en el preciso momento en el que llegaba a mi piso y al abrise la puerta del ascensor me daba de bruces con la vieja de la puerta de enfrente a la mía, la cual además es la que gestiona el whassap de marras.
- ¿Qué te pasa, otra pesadilla? - me pregunta a la hora del desayuno la culpable de todo este embolado al verme cariacontecido o así.
- Pues, si te soy sincero, no estoy muy seguro; pero, por si acaso, no mires el whassap de la comunidad durante varias semanas, mejor meses.

BUFOI OZPINDU HORI


 

Jabetu egin naiz aspaldi hontan nahikotxo deseroso nabilela Facebooken egiten dudanarekin. Ez dut batere atsegin bilkatzen ari naizen pertsonaia, hau da, aktualitatearen kontura etengabe eta ia orotan aditua balitz bezala barra-barra idazten duena. Ikusten dut nire burua serioegia, astunegia, asaldatuegi, gokaikarriegi, orojakileegi. Eta ez, ez zait laket, ez dut gogoko, aspertzen/nazkatzem/etsitzen nau. Ni etorri ohi naiz hona ia egunero nire txolarteak aprobetxatzearren, noski; baina asmoa omen zen gauza jostagarriak, bitxiak edo gutxienez umorezkoak idaztea. Zer gertatzen da/zait? Maiz, sarri askotan, gehienetan ez baldin bada, aktualitatearen erruz ni neu ozpintzen naizela idatzi ahala, areago nire harresira nik idatzitakoaren kontura eztabaidaka etortzen direnen erruz. Gauzak horrela, benetan desatseginak, nazka/asper/lotsa/etsigarriak diren hainbat "elementu"rekin topo egin beharrean nagoela, jende zinez aztoragarria gogoa ozpintzen didana. Izan ere, nire buruari galdera egitera behartzen naute: ez ote naiz ni neu hainbeste gogaitzen/nazkatzen nauen jendaila horren ifrentzua? Zer dela eta "feisbukean" alperrik galtzen dudan denbora holako zentzugabeko ika-miketan ematea? Zertarako gogoa ozpindu nire egunerokotasunean, kalean edo batek daki non ezagututa, inondik inora sekula aintzat hartuko ez nukeen jendailarekin?
Ez dakit, baina, sareetako gauzok ez baldin badira ondo pasatzeko propio, nolabait gozatzeko sareotan edonon eta edonola gero eta ugariagoak diren sasikumeak sufritu behar izateke, ez dut uste hemen egoteak askotxo merezi duenenik, ez du zentzurik bizitzan oro har edozein dela kausa ez duen aldetik. Ez dakit, ez, baina badaezpada umorezko txorakeriei eta nire literaturari buruzko gauzatxoei eusten saiatuko naiz, alafede.
Auskalo, baina, badaezapada.

"SERVIDORES DEL PUEBLO"


 Sueño que es sábado por la mañana y toca hacer la única actividad de ocio que una persona decente y sana debería hacer los fines de semana: salir de potes por lo viejo. En esas estamos cuando, de camino a lo viejo, veo que hay concentrada alrededor de la falla de piedra que preside la plaza principal de mi ciudad una multitud de gente, la mayoría chavales con sus padres y hasta abuelos, los cuales exhiben orgullosos los colores del equipo local para celebrar la victoria de los cadetes en su Liga de Honor. Por si fuera poco, en ese momento llega el autobús con los campeones para subir hasta la balconada desde la que exhibirán a su afición la copa obtenida y, ni qué decir tiene, se desata la emoción, alegría, júbilo, entre los presentes. En ese momento, y sin que nadie logre explicarse cómo, como mucho que ante tanto entusiasmo alguien haya empujado sin querer a alguno de los antidisturbios que acordonan a los aficionados, digo yo que por si les da por subirse por los balcones de la plaza o intentar alcanzar a los jugadores para arrebatarles la ropa interior o qué se yo, tanta imaginación no tengo, o sí pero no me apetece ponerme a ello, la policía arremete contra la masa allí concentrada disparando botes de humo, pelotas de goma y a porrazo limpio, vamos, la santa triada al uso de toda la puta vida.

- ¡Pero qué cojones está pasando! ¿Qué ha hecho esta gente para que los machaquen sin piedad?
- Tú no te metas que nos conocemos.
- Cojones no me voy a meter, esa peña recibe su sueldo de mis impuestos y en una democracia de verdad los ciudadanos tenemos derecho a preguntar...
- Ni se te ocurra creerte ese cuento chino.
Pero como sí se me ocurre porque soy uno de esos memos que creen que vivimos de veras en una democracia de corte liberal donde la Constitución de turno nos garantiza unos derechos y bla, bla, bla, voy y me acerco a uno de los uniformados para preguntarle a qué viene tamaño despropósito; joder, que, si bien entiendo lo de calentar a los putos críos a ver si espabilan y van aprendiendo de qué va esto de la vida y tal, lo de emprenderla también con las abuelas ya no me parece tan de recibo; una operación de cadera a la que más daño hace es a la parentela que luego tiene que turnarse para cuidar a la vieja.
- ¿Se puede saber qué...
Pues parece que no se puede saber, no. No porque ha sido dirigirme a uno de esos robocops de provincias y recibir un porrazo en toda la jeta antes de tirarme al suelo entre él y otros dos antidisturbios para luego ya así poder molerme a palos y con alguna que otra patada que me impacta en uno de los antebrazos al intentar protegerme la cabeza.
- ¿Qué te había dicho? -mi compañera sentimental y un colega con el que habíamos quedado para tomar algo antes de viajar al aeropuerto de Loiu para recibir a unos amigos me ayudan a incorporarme del suelo.
- Pero, pero...
- Vamos a tomar algo a lo Viejo y ya verás cómo en un rato se te ha pasado el susto. Total, si ya debes estar acostumbrado de cuando chaval y así. ¿No?
- Hijos de...
Recalamos en un bareto de una de las calles gremiales de lo Viejo donde entre un txikito de cosechero, varios zuritos y unos pinchos de ensaladilla de puerro, pulpo y txarripatas, intento reconstruir la jugada porque todavía no alcanzo a comprender qué ha podido pasar y sobre todo por qué. Esto también como en los viejos tiempos cuando los que nos calentaban a base de bien un fin de semana sí y el otro también eran otros, siquiera de otro uniforme y otras insignias y lealtades, si es que no han sido siempre las mismas.
- ¡Joder, que era una concentración pacífica, deportiva, festiva, de chavales con sus viejos!
- Da igual, ya inventará algo el consejero relacionado con la ETA para justificar el uso desproporcionado de la fuerza esa de la que se saben dueños en exclusiva.
- El caso es que creo que me han fracturado el brazo.
- Tú ponte el brazo en cabestrillo con mi palestino y si hace falta luego ya vamos a urgencias - me sugiere el colega.
- Deja, deja, sólo faltaba echar a perder la mañana por culpa de unos h... Lo único que igual paso de lo ir al aeropuerto a la tarde, no se me vaya a poner peor el brazo.
- Lo que tú veas.
Sin embargo, justo al salir del garito nos damos de bruces con una furgona de los siniestros miembros de las Fuerzas de Desorden, los cuales, digo que yo que sin otro motivo que el palestino que llevo colgado al cuello, salen en tromba a molerme a palos una vez más.
- Supongo que ahora sí que no vienes a lo de la bienvenida de los colegas de la Flotilla -me comenta el colega desde la puerta del bareto cuando todavía estoy en el suelo y los servidores del pueblo no se han vuelto a su furgona.
- Lo que voy a ir es a comisaría a poner una denuncia a estos hijos de...
No acabo la frase cuando el último de los agentes que hace cola para meterse de nuevo en su furgona se da media vuelta, se me viene encima poniéndome la rodilla en el cuello, me esposa las manos a la espalda, y ahí ya no te quiero decir el berrido de dolor infinito que he pegado convencido de que me arrancaban el brazo malherido, para a continuación llamar a dos de sus compañeros con el propósito de introducirme en la furgona de marras.
- ¡NO VEÍS QUE ESTÁ HERIDO! ¡TENEÍS QUE LLEVARLO AL HOSPITAL PARA QUE LO ATIENDAN! - grita la mujer de mi vida y olé convencida de que de no ser así va a tener que bregar para los restos con un marido manco.
De modo que la siguiente imagen que recuerdo de esta pesadilla antes de despertarme con el consabido susto, no ha sido otra que aquella en la que se ve a dos miembros uniformados de la policía que en teoría está para proteger al pueblo, no para reprirmirlo y maltratarlo a la primera de cambio, es decir, como les han debido enseñar ciertos instructores de un estado genocida que todos sabemos y para los que todo ciudadano que no sea de su gusto por la razón que sea es candidato a una somanta de palos sin que ellos se sientan obligados a dar explicaciones de ningún tipo, junto al mostrador de la recepción de un ambulatorio y un bulto humano a sus pies en el que no tardo en reconocerme a pesar de tener la bota de uno de los zip... encima de la cabeza.
- Menuda pesadilla has tenido hoy, ¿eh? - me comenta ya un poco más tarde durante el desayuno la mujer que todavía se resiste a creer que tenemos un problema, y de los gordos, con una policía cuyo sindicato mayoritario es primo-hermano de otros de reconocidas simpatías fascistoides que todos conocemos, y cuyo principal o único cometido no parece ser otro que asegurar la impunidad para los suyos en todo.
- Ya te digo, menos mal que cualquier parecido con la realidad siempre es pura casualidad. ¿O no?

DITXOSOZKO AKELARRE ETNONARZISISTAREN GAINEAN

         Hain gizakume ergela, "sinplia" edo agian gaiztoa naiz, beti herri xehe gehienaren gustu, grina edota joera nagusiei muzi...