Anoche soñé que mi señora y un servidor teníamos que llevar el coche a la ITV y yo ya me ponía malo. - Hoy conduzco yo. - ¿Cómo? - Sí, por si nos inmovilizan el coche y es la ultima vez que puedo hacerlo. Entonces nos poníamos en marcha y, no me preguntéis cómo lo hacía, entre otras porque era un sueño y ahí cualquier cosa es posible, que aparecíamos en una carretera de la costa bordeando acantilados y a la velocidad justa para que no se parara el coche. - ¿Era necesario dar un rodeo por la costa para llegar a la ITV? - Es que ver el mar siempre me tranquiliza. - Pues espera a que se nos cruce un camión a toda pastilla. - Calla y disfruta del paisaje. - Tú lo que quieres es que se nos pase la hora de la cita. - ¿Yo? - ¡ACELERA! Acelero, vaya que si acelero, como que a la vuelta de una curva aparece un camión de sopetón y a mí se me va el coche del susto yendo a parar a un terraplén al borde del acantilado. - ¿Ves? Por meterme prisa. - Haz el favor de echar marcha a...