EL ESPÍRITU DE ROBESPIERRE SIGUE SUBIENDO EN LA LLUVIA*
Sueño que, por la razón que sea, que ni la sé ni aquí importa porque esto es una pesadilla como cualquier otra, acabo con mis huesos en un calabozo cuyo ventanuco enrejado da a la Plaza de la Concordia de París, hoy de la Revolución, donde está el cadalso con la guillotina a la que van a parar a diario cientos de desgraciados durante lo que los historiadores del futuro denominarán como el Reinado del Terror (1793-1794) liderado por Maximilien Robespierre y el Comité de Salvación Pública. - Supongo que es aquí donde van a parar todos los antirrevolucionarios que luego irán desfilando camino del cadalso -pregunto a mis compañeros de celda en la convicción de que al hacerlo me identifico como uno más de ellos y que por lo tanto seré aceptado al momento también como compañero de infortunio. Tengo que decir que además lo hago con una pachorra que siento inaudita en mí dada la situación. - Eso es, compañero. Si no es hoy, será mañana o cualquier otro día cuando nos...