En ese rincón del alma
donde ahora todo es vacío,
sólo soy el niño que pasea
de la mano de su padre,
que le lleva a comprar tebeos,
que ríe, llora, grita, pelea, ama,
Que vaga,
Que vaga,
Vacío
Como no podía ser de otra manera esta semana, sueño que el ascensor se para en el piso de abajo para recoger a la vieja beata que probable...
No hay comentarios:
Publicar un comentario