viernes, 14 de agosto de 2026
LA APISONADORA
PESADILLA PLAYERA EN PLENO AGOSTO Y ASÍ
- ¿Es que este verano no vamos a pisar la playa para darnos el baño de todos los años?
ENPERADOREA
- Beldur naiz gainera datorkigun etorkizuneko gizarteaz. Ze ba?
- Ez al zara jabetzen gure inguruan jaiotzen diren seme-alaba gehienek anaia-arrebarik ez dutela?
- Eta?
- Eta koxkortzen ari diren seme-alaba bakar gehienak sekula baino mimatuagoak, mizkeagoak, karpitxosoagoak, tiranoagoak direla.
- Esan nahi duzu delako "haur enperadoreak".
- Bai horixe. Imaginatzen al duzu gizarte bat Donald Trump bezalako helduek osaturik, gobernaturik, hondaturik?
- Baina Donald Trump ez da seme bakarra, hau anaia-arreba zituen.
- Pentsa, lau anaia-arreba izanda ere haur enperadorearen eredu peto-petoa baldin bada, nolakoak izango diren euren gurasoen erruz gaur egungo haur enperadoreak diren seme-alaba bakarrak behin nagusitu eta gero.
- Bai, etorkizun beltz-beltza. Zer egin dezakegu?
- Ez dakit, atera beste katxi bat.
- Kalimotxo ala gargardoa?
- Nik beti kalimotxoa, ez dut besterik nahi, ondo asko jakin behar zenuke eta!
- Barkatu, barkatu, ez sumindu, enperadore tirano hori!
PESADILLA CELEDONERA
SUSMO BENETAN PETRALA
PESADILLA EN LA COCINA
En la pesadilla de hace unos días yo volvía a ser un mico que regresaba a Vitoria con sus padres de las vacaciones de verano en el Mediterráneo. Tras tres o más horas de carretera en el el R8 parábamos a medio camino, en Zaragoza, para comer. Hacía un sol abrasador que amenazaba con derretirnos mientras caminábamos a lo largo del paseo junto al Ebro. Ya en el centro intentábamos hacer la visita de rigor a la basílica de la Pilarica. Estaba cerrada. Entonces mi viejo decidía buscar un restaurante en el que, sobre todo, ponernos a cubierto de aquel calor abrasador. Parecía que a todo el mundo se le había ocurrido la misma idea, porque todos los restaurantes estaban completos. Insistimos en encontrar una mesa libre recorriendo todos y cada uno de los bares y restaurantes el centro de Zaragoza hasta que mi viejo, supongo que aburrido de su empeño en sacarse en eso también él solo las castañas del fuego, decide preguntar a un nativo. Entonces el sujeto nos guía a través de un sin fin de callejuelas de lo viejo hasta llegar a un tugurio de esos en los que nada más entrar se te pegan las suelas de los zapatos al suelo. Dudamos, bueno, lo hacen mis padres; pero, o es allí o volver a la calle a una hora en el que el sol simple y llamamente ajusticia a los incautos que se exponen a su abrasadora imclemencia. Nos quedamos porque nos estamos muriendo de hambre. Y no me refiero a ese hambre sempiterno con el parece que algunos nacemos y que nos acompaña de la mañana a la noche como si lo de vivir en un pienso no fuera sólo una expresión recurrente, no, sino más bien de ese otro como de celtíbero sitiado por los romanos en Numancia y que como te descuides te ves pegándole un bocado a un fulano en los gluteos como el que no quiere la cosa.
MUKURU
LA APISONADORA
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"E ó mellor é a morte que anda de gorante de min pra me levar a par de si sen doenza.coma que se durme... Moitas veces doume ó ...
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S ueño que saco a la perra de mi madre a hacer sus necesidades en el parque habilitado cerca de casa para tales quehaceres. Allí, mie...






