
Pues sí, la traición sí tiene rostro, hasta nombre y apellidos. El de éste aparece arriba, su nombre es Aitor Karanka, es de Vitoria-Gasteiz, en sus tiempos fue un león y ahora es un mercenario de pastel...
Le pregunto a la mujer que me dio la vida si le gusta la comedia argentina que le he puesto para que se entretenga un rato por la noc...
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