Ayer a la noche viendo la serie The Bridge llego a la siguiente conclusión: cuán injustos somos a este lado del charco con la idea que tenemos de la sanidad estadounidense, pública o privada, pues basta comprobar, en ésta y otras series y películas norteamericanas, cómo tipos que han recibido palizas monumentales, sufrido aparatosísimos accidentes de coche e incluso que han sido acribillados a balazos, no tardan ni dos días en salir del hospital por su propio pie, y esto sin importar la edad, el peso ni nada por el estilo, la mayoría de las veces renqueando, con vendas, cabestrillos e incluso con la bolsa del suero colgando del hombro. Eso y que al minuto uno se ponen a perseguir delincuentes, ya sea corriendo como descosidos, al volante como fitipaldis, saltando edificios de una azotea a otra, y siempre, siempre, para acabar a mamporrazos o a tiros con todo cristo. Qué diferencia por lo tanto con uno mismo, que un día al agacharte haces un mal movimiento con la cadera y ya te tiras toda la semana hecho una piltrafa, que no puedes dar dos pasos sin ver las estrellas.
sábado, 27 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
PRIORIDADES
Como no podía ser de otra manera esta semana, sueño que el ascensor se para en el piso de abajo para recoger a la vieja beata que probable...
-
"E ó mellor é a morte que anda de gorante de min pra me levar a par de si sen doenza.coma que se durme... Moitas veces doume ó ...
-
Recordaba ayer el comentario que le hice a mi señora hace ya tiempo a cuenta de la conversación que nos llegaba hasta nuestra mesa en form...
-
S ueño que saco a la perra de mi madre a hacer sus necesidades en el parque habilitado cerca de casa para tales quehaceres. Allí, mie...

No hay comentarios:
Publicar un comentario