viernes, 15 de diciembre de 2017

EBENEZER SCROOGEN ALDE


Kontuz arima karitatiboekin, eta bereiz ditzagun aldez aurretik arima solidarioetatik, ni ere solidarioa izaten saiatzen naiz eta, nire heinean edo gogoaren arabera. Alabaina, arima karitatiboak oso arriskutsuak ei dira, gaiztoak ere bai. Ezer baino lehen euren karitatea handiustekeriarik nardagarrienaren ondorioa izaten baita. Bai, arima karititaboek badute euren burua oso apartekotzat, oso uste onean, demasekoan, egia esan gainontzekoena baino hamaika aldiz hobea. Arima karitatiboak oso pozik daude euren buruarekin eta horregatik aldamenean dauzkaten guztiak haiek bezalakoak izan daitezen etengabe, jo eta su, saiatzen dira, hori da euren karitatearen oinarria, haiek ez bezala sentitu edo pentsatzen ez dutenak salbatu behar dituztelakoan daude. Horrexegatik ere arima karitatiboak oso gizalege okerra izan ohi dute, oso bortitzak izaten dira euren karitatea inposatzearren, baina batik bat oso aspergarriak ere. Eta okerrena, Eguberriak atseginen dituzte euren karitatea lau haizetara hedatzeko, haiek bezainbeste maite ez dituztenak euren federa ekartzeko nahitaez, kosta ahala kosta. Ez esan Gabonak gustuko ez dituzunik, ez esan atsekabetzen zaituztenik, ez esan inoiz arima katitatibo baten aurrean halakorik, sekula barkatuko ez dizu eta. Nik, ordea, gogoko dudan karitate bakarra erromatarra da, esate baterako Johannes Cornelisz Versproncken Caritas Romana hau.

lunes, 11 de diciembre de 2017

RAINY DAY


Tengo un trancazo del quince y empiezo a notar que hasta el canijo cree que estando en mis horas más bajas me puede vacilar impunemente sin llevarse un capón; son como hienas, en cuanto huelen sangre... No es para menos, la calefacción de casa no rula como debería ("debiera" en castellano batua..., estoy tan pachucho que hasta se me ha colado y ahí lo dejo) y yo vivo en un séptimo y trabajo en un octavo. De modo que el frío que desde hace días apenas se nota en la calle en esta altitud ya es otra cosa. Eso o bajarme ayer del coche sin chamarra en el pueblo donde están retirados mis suegros, mojarme un rato, sacar una foto a unas ovejas que andaban por allí haciendo el trabajo que antes hacían las señoras mayores de los pueblos sentadas en los poyos de sus casas, esto es, controlando las idas y venidas del personal, autóctonos y forasteros, sin excepción, dicen que la Stasi aprendió la tira de ellas...

El caso es que e pongo a leer la prensa de aquí, de allá y de todas partes. Y oye, lo de Cataluña apesta tanto a deja vu/lu, los actores son tan malos, a mí por ejemplo la Arrimadas me resulta tan irritante como la Winona Ryder en su mejores y más vomitivos momentos, Bits of Reality y otras mierdas, el Puigdemont se me parece cada vez más a Tom Cruise con gafas y flequillo, el García Albiol directamente al Alien ese que se quería calzar a la comandante Ripley, y el Oriol a cualquier otro, Richard Burton inclusive, en el papel de Enrique VIII. Qué tostón, eso y todo lo demás, como que lo único que ha recabado de verdad mi atención ha sido un artículo sobre el sexo en Invernalia. Se ve que la actualidad, la realidad a decir verdad, se me antoja cada vez más soporífera y que por eso deseando estoy ya poder leer un reportaje sobre el tráfico de drogas entre los monos de Gibraltar o de casos de pederastia en las películas de Peter Pan, sobre todo en la de dibujos animados.

Con todo, aprovecho para recomendar el artículo de hoy de Suso de Toro en ElDiario, que viene a resumir muy bien un estado de ánimo muy generalizado, no diré sí también el mío porque ni lo he pensado ni lo sé, a decir verdad no tengo el cuerpo para esas hostias, y del que destaco comentarios tan irritantes para cualquier persona de orden y con los dos o tres dedos famosos de frente, que nunca sé cuántos son de verdad, la gran mayoría antes silenciosa y ahora chirriosa para entendernos, como el siguiente:

"Del mismo modo que el antifranquismo era minoritario ahora es minoritaria la disidencia a la política e ideología del estado. La misma falta de cultura democrática de entonces explica que a tanta gente les resulte estupendo y a otra tanta tolerable multar, esposar, encarcelar a políticos democráticos."

LA GILIPOLLEZ DEL DÍA



Levantarse de la cama con la tensión por las nubes por culpa de cierto líquido elemento resultante de la fermentación de la manzana, y no precisamente porque anoche la bebiera "a esgaya" que dicen en Asturias. No, dos botellinas entre dos, menos que nunca. Pero, oye, te llevan a un chigre y es lo que hay. Y mejor no hablar del careto que te pone la camarera cuando le preguntas inocentemente: "¿la siguiente botellina podría estar un poquito más fresca, sólo ya un poquito...?" Eso sí, luego bronca de mi asturiana porque digo y escribo que...

Bueno, a lo que iba, levantarme de la cama después de apenas pegar ojo durante la noche, prepararme un café, sentarme a leer la prensa delante del ordenata, y darme de bruces con la primera gilipollez del día en la prensa online del paísito.

"Cada vez más colegios públicos vizcaínos celebran fiestas laicas en Navidad, donde se eliminan de las canciones hasta los términos religiosos"

Mira que servidor, además de ser ateo practicante y tal, también ha sido comecuras en sus tiempos como cualquier chaval con dos dedos de frente, que mi único contacto con lo religioso ha sido el colegio al que me mandaban mis progenitores sin que ellos fueran especialmente creyentes, prácticamente nada, mi madre incluso hija de un comunista con carné antes y después de la Guerra, y de ahí que en casa nada de religión, de no ser para cumplir con el expediente de cara al resto, vamos, la Comunión y para de contar. Y de ahí también, de ese cole en particular, la tirria que les he tenido siempre a los funcionarios del credo del crío ese que nació en una cuadra. Mira que soy especialmente refractario a todo lo que tenga que ver con la sinrazón religiosa, sumamente crítico con el papel de la Iglesia como agitador social y acaparador de conciencias que pretende ser la muy jetuda, esto es, aprovechando con no poca ventaja el emporio que tiene montado desde hace siglos. Pues oye, de verdad, esta noticia me saca de mis casillas. ¿No te gusta la Navidad por lo que tiene de religioso? Pues no la celebres y ya está. Si eso ponte un taparrabos y baila alrededor de una hoguera para celebrar el Solsticio de Invierno, a ser posible a ritmo de txistu y tamboril para honrar a Amalur o a quien te venga en gana.

Pero sí, la Navidad, nos guste o no, con toda su parafernalia litúrgica-narrativa-consumista es una celebración exclusivamente religiosa, cristiana, siquiera en la forma que nos ha sido dada y por mucho que tenga de reinterpretación de las costumbres paganas como todo lo católico. Otra cosa es que la hayamos desacralizado casi del todo a medida que la sociedad en la que vivimos se ha desacralizado también. La inmensa mayoría de los occidentales nos entregamos a sus ritos y costumbres sin pensar en su trasfondo religioso, simplemente por la famosa inercia de las costumbres, siquiera porque una vez despojada de su envoltorio religioso nos quedamos con lo que tiene de rito para celebrar en familia, con más o menos ganas, y sobre todo, eso sí, como excusa para regalar unos días de fantasía a los pequeños y entregarnos al exceso en una forma más o menos consensuada desde hace ya siglos por nuestros ancestros y poco o nada tiene que ver con lo del baile en taparrabos al que me refería antes. Pero aun así, la Navidad nos ha llegado a nuestros días con todo su ceremonial y costumbres, con su legado litúrgico, literario y sobre todo gastronómico, ni más menos que como recuerdo de un pasado no tan lejano en el que lo religioso era lo primordial, lo omnipresente, un vestigio de nuestro acerbo cristiano por mucho que nos hayamos desacralizado y que nuestros pequeños deberían conocer en su medida tanto o más que el origen de las pirámides de Egipto o la Gran Muralla China, dado que, no por nada y aunque joda, les es más cercano.

Por eso no le veo ni pies ni cabeza, en todo caso mucha cabeza de chorlito, a querer travestir el contenido religioso de las costumbres navideñas. Tiene incluso un algo de sectarismo a lo revolucionarios jacobinos cambiando los nombres de los meses del año en su empeño de querer romper con todo su pasado o a lo régimen de Corea de Norte o cualquier otro por estilo empeñado en sustituir los viejos dioses por los nuevos líderes supremos sin alterar en nada el culto irracional a los mismos. Si no te gustan los villancicos, como a mí que me horripilan, no los cantes, no los oigas, pasa de la zambombas y de los polvorones; pero, si quieres hacerlo, si lo necesitas porque tú tampoco puedes escapar a la tan traída inercia de las costumbres, por lo menos respeta el legado de tus mayores aunque no lo compartas. Y sobre todo, no seas ridículo, que probablemente es lo peor que se puede ser en la vida.

Una noticia, por cierto, que no puedo sino relacionar con esta otra también leída recientemente, la cual debería hacer pensar a los supuestos laicistas de la escuela pública vizcaína qué cerca está la praxis por la que se conducen ellos de la de esos otros a los que probablemente juzgan como en las antípodas de su pensamiento.

"Piden que se retire una obra de Balthus del Metropolitan de Nueva York por incitar a la pedofilia
Acusan a la obra 'Teresa durmiendo', pintada por el artista Balthus en 1938, de incitar a la pederastia. Ahora, una mujer ha reunido alrededor de 10.000 firmas para que el Metropolitan de Nueva York lo retire. Considera que sexualiza y cosifica a la modelo, una niña. Por su parte, el museo asegura que no lo va a descolgar.​"

jueves, 7 de diciembre de 2017

CONSEJOS VENDO...



Oye, cómo es la gente que cada vez que cometes la imprudencia de contar algo de tu vida,
qué sé yo,
un deseo,
una opinión,
una manía,
siempre hay alguien de guardia
para darte un consejo no pedido,
darse el gusto de echarte una regañina,
incluso, puede que sobre todo,
para dejar constancia de que él
haría todo contrario que tú,
que le gusta todo lo que tú detestas,
que en realidad tú no le gustas nada.

La gente tiene siempre su parecer,
sí, 
ya lo dijo un señor que se tiró por un balcón,
y también tiene el vicio de opinar cuando no le toca.

AMESGAIZTOA



Bart dena zen lokamuts,
ohean etengabe iraulika.
Etzan aurreko lozorroa
bapatean erabat huts.
Betiko kontuak berriz bueltaka,
goiztiar gauerdiko orroa.


Eta hilgo banintz nagoela lotan.
Eta ez balego beste biharamunik.
Eta hau guztiau balitz ustekabez.
Ez nuke aukera inor ikusteko malkotan.
Ez legoke inor niri emateko munik.
Ez lidake inork adiorik egingo bihotzez.


Ezabatuko nintzatekeen esan gabe nire azken hitzak,
Erauntsiko zuketeen hil nahi izan nuela bakarrik.
Errukituko ziratekeen etorri bezala joan nintzelako.
Ezer taxuzkorik sortu ez izanaren uste bortitzak.
Ezin nuen utzi merezi zuen inolako lorratzik.
Egin nuen oro erdipurdikoa edo desegokia zelako.


Azkenik lokartu naiz dohatsuki ordu bakanetan.
Iratzarri naiz goizean goiz erabat nahigabeturik.
Gau osoan borrokan egon banintz bezala.
Inola ere ezin garaitu ditudan mamuekin errietan.
Inoiz ere behingoan garaitzeko esperantza barik.
Baina ondo jakinda ere zenbat balio duen errealak.

martes, 5 de diciembre de 2017

MAÑANA DE DERROTA


Así como en la vida, también en FB debería uno reconocer sus fracasos, de vez en cuando. Anoche tocaba cena con unos amigos y me dio por preparar de segundo plato un bacalao Club Ranero, esto es, un bacalao al pilpil con una fritada de cebolla roja, pimiento verde y pulpa de choricero. Pues oye, toda la vida haciendo pilpiles, de chaval viendo sobre todo a mi padre hacerlos con verdadero mimo, porque para mi madre la cocina siempre fue una obligación y con ella no había ni cariño, ni emoción, ni nada de nada, y de verdad que la entiendo porque cuando cocinas a diario y por narices como yo hago acabas bastante harto, y ya luego servidor de mayor casi que uno por semana. Y ayer no sé qué hostias pasó que no emulsionaba la gelatina de los cojones ni para adelante ni para atrás. No sé si porque las tajadas no tenían la necesaria sustancia, cosa que dudo porque fueron de delicatessen, si porque no lo pude hacer en cazuela de barro como acostumbro porque no me vale ya con la cocina nueva esa de inducción que puso mi señora en casa, si metí la pata friendo el bacalao un poco al principio; en fin, que me tiré un buen rato con los invitados ya en casa meneando el puto bacalao y no había manera, con lo fácil y sobre todo rápido que me solía salir siempre, y todo ello, por supuesto, con los correspondientes juramentos e improvisaciones, que no estampé la cazuela en el suelo o la tiré por la ventana de la cocina de puro milagro, que tengo un pronto que... mejor me callo.
En fin, un desastre tan inexplicable como imperdonable que me sienta especialmente mal porque el pilpil es algo que me recuerda siempre a mi viejo en la cocina meneando la cazuela, muy de vez en cuando, cuando le daba por cocinar o más bien le dejaba mi madre ponerse en los fogones. Imágenes de no hace mucho en las que le veo cortando los ajos y la guindilla con una delicadeza inaudita. Eso y la cosa de estar media semana con la ceremonia de desalar el bacalao, algo que me retrotrae de inmediato a la infancia porque creo que en la cocina de casa siempre había una cazuela con bacalao desalándose y un chaval que metía el dedo para ver el grado de sal del agua mezclado con el sabor del bacalao, y que en cuando parecía que la cosa ya estaba a punto, y por supuesto que siempre a escondidas, le arrancaba a las tajadas discretos pedacicos de bacalao para comer en crudo. Una delicia, claro que a veces uno se emocionaba y... otro motivo de bronca, como si sobraran.
Pero bueno, como ya voy madurando a trompicones cada vez le doy menos importancia a la comida y más a la compañía, a lo que viene ser la charla y sobre todo a echar risas, si bien ayer se hablaron cosas muy serias. Eso y el autocontrol, un concepto que creía incompatible con mi harware: pero oye, dos botellicas de taninos durante toda una velada no está nada mal, menos sería ya caer en picado en esa cosa tan horrible de la abstemia, Dios nos libre y, sobre todo, nos dé salud para que se siga regenerando el hígado como hasta ahora.
Por lo demás, hoy ya se nota que el temporal ha remetido, luce un sol precioso, se puede salir en mangas de camisa a la terraza, casi echo una meada como suelo hacer en casa de mi madre entre los manzanos por pura inercia, ya hice la limpieza el viernes porque lo que holganza va a ser la palabra que caracterice el día, y allí a los lejos se ve la nieve que tanta morriña me provoca porque también me ha hecho tan feliz -anoche el asturiano al que dimos de comer decía que ellos la nieve la dejaban en las montañas; no como otros...-. Eso y que también me ha alegrado saber de buena mañana que el amigo Mk está de vuelta en casa, que no ha hundido el barco en el que navegaba ni se ha caído por la borda, después de dos duras semanas de brega con los dramas de verdad y no esta tontería del puto bacalao al pilpil.

ALREDEDOR DE UN CHULETÓN




Dicen que hace mucho frío ahí fuera,
incluso van con los chamarros abrochados hasta la barbilla.
También señalan hacia la lejanía,
donde las montañas lucen calvas níveas que antes no tenían.
Yo a esto que llaman frío no le veo mucha sustancia,
pero como es la comidilla del día,
y además he visto foticos de donde vegeta mi madre todo cubierto de blanco,
pues que me ha entrado algo así como nostalgia,
o lo que es lo mismo,
metro y medio de blanco para ir a clase.
De repente me he visto de crío con las botas de goma abriéndome paso entre la nieve hasta la rodilla,
los dedos del pie ateridos a pesar de los calcetines gordos de lana,
así también el rabillo de las orejas o la punta de la nariz y los dedos de la mano.
El frío de verdad es algo que se te mete en las entrañas,
que se queda ahí todo el invierno,
que te acompaña noche y día,
es parte de lo que eres y de lo que serás,
lo llevas dentro y sólo hace falta que caigan unos pocos copos para que se active,
y sientas que hay otro motivo para querer estar vivo.
En realidad es un estado de alma.
Ya sé que los nativos de climas mas templados, 
gente del Caribe, la cornisa cantábrica y así,
no lo pueden entender,
son como más de encender la calefación a la primera de cambio,
en cuanto ven caer una gota lenta y cebada al otro lado de la ventana.
En cambio los rusos y canadienses saben de lo que hablo,
seguro que ellos entenderían también está absurda nostalgia helada,
puede que hasta aplaudieran que me diera por echarle unas letras al frío 
Me refiero a ese de verdad,
el que dice esa señora que me dio la vida
que hace de verdad en las estribaciones de la montaña donde vive,
que no sabe si llegaŕá viva al día siguiente,
porque se le va mucho la cabeza
y a veces se le olvida encender la calefacción,
tantas pastillas es lo que tiene,
eso o no cerrar bien las puertas y ventanas.
Por eso me decía hace un rato,
mientras los demás tiritaban a mi lado como si tuvieran mono de más verano o algo por el estilo, 
qué ganas tengo de escribir algo sobre el frío, el de verdad, el bueno, el que te deja pajarito a poco que asomes el dedo gordo del pie.

Pero, le he dado muchas vueltas a la lírica, 
que si el manto polar que cubre mis sueños, 
la escarcha de los viejos tiempos
o las bufandas que aquí siempre parecen de atrezzo y para de contar, 
un poco de vergüenza ajena ya dan...
Y cuando me iba a poner Lírico con ganas,
ya ves tú qué cosas tiene la sidra con su punto de frescor,
han llegado los callos a la asturiana, 
por supuesto que he pedido guindilla,
y ya sólo tenía cabeza para el chuletón a la piedra que estaba por llegar.
Así que cada cual afronta los rigores de este anticipo del invierno como puede,
y todo lo demás prosopopeyas y poco temple,
para qué nos vamos a engañar.