martes, 31 de enero de 2012

CONVOCATORIA DE NUEVAS ELECCIONES EN ASTURIAS


En época de vacas gordas convocar elecciones a los seís meses de acceder al gobierno sería una frivolidad, hacerlo en época de vacas flacas resulta algo más que una irresponsabilidad. Pero; Según el fatu así ye'l tratu"", por no añadir El que nun tien qué facer espanta las moscas con el reu

AUPA MIRANDES!


Gaur gauean zelan Anduban halan Serengetin... / Esta noche en Anduva como en el Serengeti...

lunes, 30 de enero de 2012

POZARREN ASPALDIKO PARTEZ



Jaioetxetik bizitokira bueltan, pozarren gainera eta huskeria bategatik, agian handiustekeria bategatik, atzo goizean ikusi nituen nire euskarazko bi liburu berriak, AZOKA eta BORREROAK BADITU HAMAIKA AURPEGI, San Prudencio kaleko Arriaga liburudendan, normala noski, baina lehenengo aldiz kutxaren aurreko nobedade apaletan biak dotore-dotore, berezko euskarazko idazle serio, prestu eta ezagunen aldamenean, euskalgintzan benetan aintzakotzat hartzen diren argitaletxeen parean: ispilukeria ote?

domingo, 29 de enero de 2012

EN SIBERIA GASTEIZ





Nieva, nieva sin parar en este preciso momento matutino en el que me pongo a darle a la tecla desde el escritorio de mi padre, frente a la ventana que da al jardín y prácticamente bajo la sombra del campanario de la iglesia de Berroztegieta. Caen copos como maná bíblico, copos si el cielo se estuviera descascarillando por momentos. Tengo delante de mis ojos una vista preciosa, de postal invernal: un fino manto níveo sobre la hierba, los tejados de las casas y la iglesia del pueblo, el cielo de un blanco estremecedoramente opaco, como si no lo hubiera, como si lo hubieran borrado.

Nieva por fin porque ya estaba anunciado desde ayer. Lo anunciaba el frío que hacia en las calles por la mañana, el viento estepario que nos azotaba por las calles de la zona alta gasteiztarra a los intrépidos o incautos que salieron anoche de parranda, que golpeaba con saña incluso en la calle del Abrevadero que comunica la calle Francia y Nueva Fuera, que nos estuvo persiguiendo a lo largo de toda la Cuesta de San Francisco hasta llegar a la puerta del Aldapa donde encontramos refugio y el calor de unos carajillos.

En fin, un invierno tardío que con todo lo que se quejó anoche mi señora mientras tiritaba, ni siquiera le llega a la suela de lo que solía ser habitual por estas fechas en esta ciudad. Nada que ver con las noches de vaho y escarcha que eran la regla general desde octubre a marzo, de cuando era salir a la calle y empezar a helársete el lóbulo de las orejas, a emular dragones que echan humo por la boca, a deslizarte sobre charcos helados o que estaban en ello, a pasarte media hora o más intentando quitar la capa de hielo de los cristales del coche con la ayuda de la calefacción y el canto de una cinta de música de las antiguas, o la carátula de un CD, para poder montarte y marcharte a casa al reencuentro urgente con las sábanas de tu cama. En fin, que no se queje tanto, eso es cosa mía, para eso abrí este blog.

Anoche te entraba el frío por y hasta la rabadilla, y aún así lo pasamos de cine, como de costumbre, cenando con los amiguitos en... el Ochandiano de la calle Francia. La idea era haber ido a cenar al Bodegón Gaona para poder comprobar in situ las razones de la fama que ha adquirido el mismo como lugar de peregrinaje para todos los amantes de la gastronomía local, la de siempre, la de casa, la del rancho de los currelas que la familia Gaona lleva sirviendo toda la vida desde que llegaron de Bargota en plena posguerra, de la Navarra donde empieza la denominación Rioja en el antiguo reino (de hecho comenzó como el típico despacho de vino que muchas familias de la rioja alavesa y alrededores solían abrir antaño en la capital para vender el caldo familiar), y de ahí que su cocina sea la típica de la mayoría de la zona, mucho chipirón en tinta, asadurilla y patorrillo, hígado, callos, rabo, carrilleras, bacalaos con tomate y al pil-pil, mucho pimientico relleno y en tiras, mucha guindilla y vino por supuesto que a raudales. De modo que tras varias décadas de duro trabajo ha recibido el refrendo y hasta la adoración de los gurus de la crítica, ya sea en la prensa escrita o en boca de ese rey Midas de los fogones llamado David de Miguel. El caso es que nos acercamos a la mañana hasta el susodicho bodegón, en lo que hasta no hace mucho eran las afueras de la ciudad, Portal de Villarreal, a las puertas de los polígonos industriales de Gamarra y Betoño de donde les llegaba la clientela, y el encargado que me dice que no abren las noches del sábado y el domingo, que tampoco es cuestión de hacerse millonarios, será por dinero, ahivalahostiapues, si con lo que sacan entre semana ya tienen de sobra, lo otro sería codicia o algo peor.

En cualquier caso, la anécdota nos valió para discutir anoche sobre lo que haría cada uno, o lo que creía cada uno que habría que hacer en esos casos, si de verdad tienes la ocasión de poder hacer caja y en vez de ponerte a ello renuncias porque prefieres dedicarte a otras cosas más lúdicas que lucrativas en la convicción de que ganando lo suficiente para vivir y bien, entonces para qué pringar sin descanso. Servidor abogaba por aprovechar el tirón mientras dure, siquiera delegando el finde o lo que fuera en manos de terceros, y eso porque como es de familia de autónomos y sabe de épocas de vacas gordas y flacas, pues que nunca se sabe, lo mismo te sacan un día en las páginas del Correo o El Diario Vasco poniéndote por las nubes, como lo pueden hacer al otro en el boletín de anuncios de embargos, así es la vida.

El caso es que estábamos dándole al palique en el comedor del Ochandiano, restaurante de toda la vida de la Calle Francia, de cuando todavía estaba la estación de autobuses enfrente, conservado casi que en formol con su decoración rústico-jatorra (castiza), mucha viga de madera, mucha quincallería en forma de trastos de labranza en forma de uztarris (yugos), arados antiguos, instrumental de arriero y calderero, de pelotas, palas y cestas de jugar al frontón, mucho adorno en forma de parra con su racimo de uvas, de escudo euskalherriako, de la provincia y sus villas, mucha foto en sepia de la ciudad y en color de la cuadrilla de blusas que se reune allí, mucho azulejo con las leyendas castizas en forma de loa al vino o de advertencia rimada para gorrones. En resumen, mucho abalorio de acumular polvo y nostalgia. Se diría que a fuerza de acumular trastos, o dejar que otros lo hicieran -toma esta fotico de mi pueblo que mira qué bonito ha salido/pon ahí esta fusta de darle a los bueyes con la que mi viejo me deslomaba de pequeño...-, ha acabado dando en uno de esos establecimientos que dicen castizos, auténticos, de como eran antes las cosas o queremos imaginar que eran. Ya escribí en su momento que un sitio como el Ochandiano sería el equivalente a un pub dublinés o una cervecería checa con solera, que a la primera cita en el suplemento dominical de turno la gente se daría de codazos para entrar.

Bueno, a lo que íbamos, nosotros de charleta, picoteo y trago de cosechero (un cosechero de nombre Betikoa, de los Basoco de Villabuena de Álava, elaborado mediante el sistema de maceración carbónica tan típico de la Rioja Alavesa, para mi gusto con tanto carbono que hasta saltaban chispas dentro de la boca...) y en eso que de repente se va la luz, aparece una de las camareras tarta en mano con una de esas velas que también saltan chispas (de hecho yo pensé que nos traían la tercera botella...) y ponen el altavoz del aparato de música a todo volumen para que escupa la versión hip-hop del, tócate los cojones, cómo para no alucinar en colores, Zorionak Zuri (la versión vasca del Cumpleaños Feliz). Pues que resulta que en la mesa de enfrente había una cuadrilla de mozas celebrando el cumpleaños de una de ellas, y parece ser que es costumbre en el Ochandiano, y vete a saber en dónde más, de tener ese detalle con los clientes adolescentes, que te apagan las velas, te sacan la tarta con una vela y te ponen el Zorionak Zuri en versión discotequera; servidor no sabía donde meterse de pura vergüenza ajena. Las chavalas locas de emoción a no sé cuánto el clarete que estaban pimplando, eso sí todas como cortadas por el mismo patrón, llamémosle euskotxoni de acuerdo con esta maldad sin límites que me embarga y caracteriza, esto es, todas entalladitas a lo aprieta, aprieta, que salga teta de donde sea y se me afine bien ese culo pastora que tengo, largas melenas ensortijadas con los inevitables cortes de hacha en el flequillo, profusión de abalorios etno-patriótico-reivindicativos en las orejas, cuello y muñecas de la mano, con el tradicional collar con lauburu casi que omnipresente, y en general un desdén climático digno de encomio. Pues no resulta poco curioso ni nada con qué garbo e indiferencia, esto es, con las cachas al aire o la minifalda a la altura de donde la imaginación ya es una paja en ciernes, suele enfrentarse por las calles de Gasteiz el sector femenino de la muchachada al invierno con amenaza de nieve y hielo. Increíble, increíble lo que nos estamos perdiendo por no tener veinte tacos ahora, que nos comentábamos rijosamente un amigo y yo por los bajines, vamos, para que no nos oyeran nuestras señoras y pudieran confirmar así por enésima vez el tipo de cafres con los que se encaman a diario, con la mirada a medio camino entre un estudio sociológico de barbecho y mucha lascivia retrasada en estado puro (la mirada de mi amigo, que la mía de qué, si soy un santo...)

En cualquier caso, hay noches que parece que sales por ahí sólo para que te recuerden lo viejo que te estás haciendo. Como que hasta nos volvimos a sentir desubicados cuando pedimos la cuenta y alucinamos por lo barato que nos salía la ensalada, morcilla, carrilleras de ternera y unos patorrillos que, bueno, como en casa de mama..., con sus dos botellicas de cosechero, sus dos patxaranes caseros por cabeza y los licores de las señoras, amén de los cafeses, todo a quince euros por barba. Algo insólito por estos pagos en los que dos potes con pintxos te sale ya por diez euros, puede que hasta delictivo si se entera el gremio correspondiente. Se conoce que los precios están ajustados a los bolsillos de la alegre y beoda muchachada que frecuenta el local, casi todas las cuadrillas bajaban la media. Cuadrillas de jovencuelos; ellas con sus faldas hasta la rabadilla y sus flequillos de corte de hacha en una esquina de la mesa, y ellos, con sus polares y sus coletillas del cogote, en la otra; entrañable esto de la pervivencia de ciertas costumbres locales a lo largo de generaciones.

Menos mal que luego recabamos en el Aldapa para lo de entrar en calor a base de carajillo. Allí al menos no desentonábamos tanto, la media por los cuarenta, grupos de treintañeras y más a la caza del hombre perfecto que nunca aparece (ahí va a aparecer él en todo caso, para ti en exclusiva, guapa), mucho aldeano en plan como no pille esta noche me apunto directamente a Granjero busca esposa, mucho solterón de ginmasio en plan él que tuvo retuvo, y de ahí la convicción de que todavía se puede ir a los cuarenta y tantos con camisetas ajustadas marcando pesas en pleno invierno, o simple y llanamente luciendo en todo su esplendor la barriguilla cervecera como un mocoso quinceañero de dicosteca poligonera. Eso y venga a dar la chapa a las pobres, a repetir los chistes y paridas de toda la vida, en medio del coro de solteronas o casadas en su sábado de picos pardos (vamos, que el maromo se ha ido de cena de cuadrilla), el mismo que luego se reirá de él a sus espaldas, ¿ánde va éste payaso con coleta y la frente más despejada que pista de aterrizaje del aeropuerto de Castellón?, como que todavía pude reconocer a tipos que veía hace diez años y en el mismo sitio tal cual, convencidos de ser unos desaprovechados e incomprendidos Brat Pit de provincias; no sé si me dan grima o sólo lástima.

Así acaba la crónica de la noche, de hecho las que más disfruto contando, rememorando por escrito, por muy anodinas o caseras que se le hagan a algunos, que ya sé que ni en cuestiones de comicastros o parrandas llegará uno nunca a altura de la literatura de mantel, partida de dominó y tertulia de casino de un Pla, Cunqueiro, Vázquez Montalbán, ni nadie por el estilo. A mí me la repampinfla, el que prefiera crónicas de viajes relámpago a Nueva York o el relato de un descenso en canoa por un río africano, que busque en otro lado. De hecho, no creo que haya nada más agradecido, reconfortante, entrañable, que rememorar los buenos momentos pasados en compañía de la gente que quieres, con la que disfrutas riendo y bebiendo, hablando de lo humano y lo divino, a ver quién la suelta más gorda, quién explota antes con el picante de esa alegría... Luego ya vendrán tiempos duros, siempre vienen tarde o temprano, tiempos de congoja por lo que sea, de desgracias propias o ajenas, entonces no habrá muchas ganas de farra, de vernos para echar unos tragos. Entonces, cuando estemos postrados en una cama con un cuentagotas colgado del brazo y a merced de la mala hostia de una enfermera o del paternalismo ramplón del médico de turno, añoraremos corrernos una buena juerga de las de antes, meternos entre pecho y espalda esos carajillos o patxaranes que probablemente ya nos habrán prohibido, nos echaremos de menos, puede que hasta soñemos con calles heladas de madrugada y escarcha bajo nuestros zapatos.

Por cierto, ha dejado de nevar, la chapa metálica que cubría el cielo ha desaparecido y vuelven a verse las nubes grises y vacilantes, amén de un solazo primaveral completamente extemporáneo. Eso significa que de momento no tenemos que preocuparnos por si cierran el puerto de Altube y no podemos volver a Oviedo. Bueno, volver, volver, para mí siempre es marchar, marchar.

jueves, 26 de enero de 2012

KONTAGARRI BEZAIN ADIERAZGARRI



Ni ere bat nator Harkaitz Cano idazlearekin: tortura kontagarri bihur daiteke. Hasteko nik uste Primo Leviren testigantza eta enparatuenak hildo horretatik doazela, seguru asko ondo sakondu ezkero gehiago ere topatu ahal izango dugu.

Eta ados nago ere H.Canok Argia aldizkariari egindako hainbat eta hainbat adierazpenekin. Esaterako, Badio Harkaitzek: "Gehiegizko exigentzia dago fikzioari begira, errealitatearen arauak errespeta ditzan. Mizkinegiak izan gara sortzaileekin", eta ni ezin adosago. Eta irakurri ere egin dut bere azken liburua, Twist izeneko nobela, non oinarritzen zen argi eta garbi Laza eta Zabala aferan antzerako gertakizun batetik tiraka bere istorioa taxutze aldera. Gustatu zait Harkaitz Cano oso berezko idazle saiatua baita, ikaragarri ondo eta goxo idazten du, badaki euren istorioak ondo baino hobeto ehuntzen eta hau guztiau dexente bada bere edozein idazlan goxatzeko.

Nire eragozpentxoa, egotekotan, ez dago ordea nobelan, berak nahi eta behar bezala eratutakoan ez dut uste ezer leporatzeko dagoenik, egilearen libertadea erabatekoa izan beharra dagoelakoan bainago. Nik H.C.ren liburuaren ikarkutzeari ekin aurretik Argia aldizkarian nobelaren nondik norakoak azaltzen dizkidan sarrera irakurri dut (Bahitu, torturatu, hil eta desagerrarazi egin zituzten Soto eta Zeberio. Haien lagun Diego Lazkano gertakari horiek urratuta bizi da geroztik. Harkaitz Canoren (Lasarte-Oria, 1975) Twist nobelaren abiapuntua da, gure historia hurbilaren pasarte gordinak fikzioaren ispiluan islatzen dituen istorio zirraragarria) eta honako gogoeta egin dut berehalaxe; behin berriro ETAren ingurukoak guretarrak balira bezala, behin berriro etsaia betikoak balira bezala, behin bezala alde batel sufrituriko ezbeharrak edo bidegabekeriak aintzakotzat hartzeko bakarrak balira bezala, behin berriro euskaldun zehatz, ustez jator, zintzo eta batez abertzale batzuen gorabeherak kontagarri gure azken urteotako ditxosozko errelatoa egiteko euskarazko literaturan, gainerako euskadunen bizipenak, oinazeak edo nekeak gu bezain jator, zintzo eta abertzaleak ez zirelako batere ardura izan behar ez baligute bezala. Zorionez, irakurri egin dizkiot H.C.rin ondoko hitzok eta... aitortu beharrean nago, politikarien usteaz dioena nire eginda ere, gainerako guztia apenas ulertu egin dudala...

Politikariek hitz egiten dutenean, errelato epifaniko bati buruz aritzen dira, kontakizun bakar batek alde guztiak asebete eta nolabaiteko justizia poetikoa egingo balu bezala, eta hori ezinezkoa da. Nire ustez errelato bilduma egin behar da, errelato bat ez da inoiz inpartziala izango. Askotan esaten da: “Ni saiatzen naiz liburu batean alde bateko biktimak aipatzen baditut bestekoak ere aipatzen”. Bada, nik ez dut hain garbi ikusten, beharbada Dostoievski baldin bazara egin dezakezu, baina nik uste gurea askoz gauza apalagoa dela, errelato bilduma osatzea. Eta horretan, hau da bat, oso txikia. Arriskua ikusten dut liburu guztietan halako oreka bilatzekoa, neutraltasuna; hori politikoki zuzenaren esparruan dago, eta nire ustez ez da batere erakargarria.

Badakit gai bat zein bestea hautatzerakoan nork bere sentiberatasuna duela, baina nik uste oso adierazgarria, azpimarragarria, dela euskal idazle gehienen biktimekiko sentiberatasunak zer-nolako desoreka isladatzen duen euskarazko literaturan. Desoreka hau, tamalez, soberan dago ia euskalgintza osoan, euskaraz egiteak nolabait markatuko bazintu bezala, bestelako edozein gogoeta giza-etiko edo errukigarriren gainetik eta betiere zure tribukoen alde jokatzera derrigortuko bazintu bezala. Ez du, ez, oso leku handia lagatzen euskalgintzaren ezinbesteko eta ustezko aniztasunerako. Niri ezer baino lehen pena ikaragarria ematen dit guretarrak baino ez direnak kontuan hartze soil honek, beharbada ere oso tematuta nago gaiarekin, zeharo konbentziturik euskalgintzaren taldekeria lotsagarri honek galbidera garamatzala, eta zihurrenik ere hainbesterako ez dela arropostu egingo didate, gehiegikeria galanta nik hemen botatakoa; erantzungo nieke aldiz ea azken hilbateotan euskaraz argitaratutako liburu guztietariko zenbatek hartzen dituzten aintzakotzat ETAren biktimen gorabeherak eta ez euren borreroenak.

Bestela ere, ez baldin gara Dostoievski, ez baldin bagara akatsetan behintzat izaten saiatzen, zer ote gara? Gure tribuaren tribunuak?

JUECES Y JURADOS


Según la wiki la cuestión subyacente en la institución del jurado popular es la alternativa entre si un juicio lo deben resolver personas profesionales del derecho (juristas), o personas no versadas en el mismo y, por lo tanto, menos influenciadas por los tecnicismos de la ley. Más aún, otra de las ideas que influyen en la existencia de jurados es la participación ciudadana en la administración de justicia como una forma de verdadera democracia directa y vinculante.

Así leído resulta hasta bonito, puro idealismo, una institución incluso lógica, inexcusable en cualquier sociedad democrática, civilizada, madura, con un alto grado de formación de sus ciudadanos, siquiera solo en lo concerniente a saber discernir debidamente entre lo que está bien, es de ley, o no lo está y no es de ley.

Pero, ay, ay, estamos en España, sociedad perfectamente democrática, civilizada, madura e instruida ande las hayga, y aquí un jurado popular absolvió a un acusado de la muerte de dos ertzainas porque consideraron que el pobre chaval que les descerrajó dos tiros llevaba un tiempo sintiéndose acosado por la policía autonómica, que si el contencioso, el no me voy a meter en camisa de once varas que luego me queman el coche, la casa y hasta me pueden soltar un par de hostias si paso cerca de la txozna equivocada, que a ver si a mí me van a poner también escoltas, quita, quita; pues nada, Mikel Otegi a la puta calle, y de ahí corriendo a cruzar la muga para apuntarse a un comando; si hacen la película no van a saber si calificarla de drama o pura comedia.

También en Galicia un jurado popular hizo lo mismo con un tal Jacobo Piñeiro que se cargó a dos compañeros de piso homosexuales porque se sintió acosado por éstos y temía por la virginidad de su trasero. Así pues, según el veredicto del jurado popular, Jacobo Piñeiro fue considerado no culpable de los asesinatos de Isaac P.T., y Julio A.L., a los que asestó 57 puñaladas "en legítima defensa" y llevado por un "miedo insuperable". Luego ya lo volvieron a juzgar y condenar por haber prendido fuego al piso; pero claro, vas a comparar un incendio con un doble asesinato...

Así que hablamos de una preciosa figura jurídica que sirve tanto para juzgar a un filoetarra en un territorio dominado por sus camaradas o por el miedo a éstos (todavía no sé como además de absorverlo no lo nombraron también "hijo predilecto" o algo por el estilo de su pueblo, ya puestos...), como para demostrar que en Galicia un porción considerable de la ciudadanía no tiene muy claro eso de que a partir de la trigésimo cuarta cuchillada ya no se puede hablar de legítima defensa sino de matanza del cerdo... del cerdo maricón que me ha mirado mal, se ha relamido mientras me miraba, así que toma, toma y toma...

Y claro, por supuesto, faltaría más, quién soy yo para hacerlo, ni se me pasa por la cabeza comentar o insinuar lo curioso de recurrir a un jurado compuesto por ciudadanos corrientes para juzgar a un notario personaje público de su comunidad, allá donde las mayorías absolutas se pasan por el forro del traje regional de la fallera mayor, la corrupción, el caciquismo, la incompetencia de sus políticos, cómo no si la culpa siempre es de Zapatero o de alguien de fuera, así les arruinen la comunidad hasta cotas helenas, por un asunto que está todos los días en los periódicos y sobre todo en las tertulias televisivas tipo Intereconomía y derivados; ¡no hija, no!

¡Ah, por cierto! Y Elena, qué maja la infanta, no sabía nada, no se enteraba, ella veía sus cuentas llenas y pensaba, ¡será la paga de papá? Alucinante, ellas nunca se enteran de nada, están ahí, a su lado, ven que se compran un chalé de lujo, un coche otro tanto, y no preguntan, ¿para qué?, cosas de mi maridito, todo el día fuera de casa, un sinvivir.

En fin, será que los jueces están muy ocupados puteándose..., perdón, juzgándose unos a otros, y que necesitan de la sabiduría del pueblo para realizar su trabajo, será que hoy como en el Siglo de Oro sólo nos queda el derecho al pataleo como en la sátira poética de Quevedo:

A UN JUEZ MERCADERÍA

Las leyes con que juzgas, ¡oh Batino!,
menos bien las estudias que las vendes;
lo que te compran solamente entiendes;
más que Jasón te agrada el Vellocino.

El humano derecho y el divino,
cuando los interpretas, los ofendes,
y al compás que la encoges o la extiendes,
tu mano para el fallo se previno.

No sabes escuchar ruegos baratos,
y sólo quien te da te quita dudas;
no te gobiernan textos, sino tratos.

Pues que de intento y de interés no mudas,
o lávate las manos con Pilatos,
o, con la bolsa, ahórcate con Judas.


Francisco de Quevedo y Villegas

miércoles, 25 de enero de 2012

NUEVA MITOLOGIA ASTURIANA URBANA: EL MIKELUY



Me encanta el parque de El Campillín de Oviedo. Está justo al lado de lo antiguo pero al mismo tiempo fuera de lo que podemos llamar el recinto histórico, aparte del trasiego de turistas o curiosos que recorren de arriba abajo las callejuelas y plazas repletas de tiendas de astur-delicatessens, expendedurías de calorías al por mayor -también llamadas pastelerías especializadas en delicias locales-, quincallería religiosa, ropa chic, minigalerías de arte, librerías de viejo, de meapilas y también de gente borde como pocos en esta ciudad, pubes de diseño de fin de semana -vamos, la entrada y poco más-, restaurantes para lo de ave de paso estacazo, y chigres de toda la vida, muchos chigres. De hecho, se diría que el Campillín está casi de espaldas a todo eso, a medio camino entre un parque céntrico y otro de barrio, entre una especie de Casa de Campo en miniatura que da cobijo a un rastrillo de fin de semana, marginados de todo tipo (a destacar los drogatas con los que algunos munipas que no tienen otra cosa mejor que hacer acostumbran a echar la tarde tocando los cojones a los pobres desgraciados que no han tenido demasiada suerte en esto de la vida), adolescentes en amagando hacer botellón a la primera de cambio y algún que otro solitario despistado.

Pero estos cuatro gatos perjudicados por sustancias varias y víctimas propiciatorias del tedio vetusto de los cuerpos policiales de todo pelaje, suelen colocarse en la parte de arriba de un parque que se extiende a lo largo de una ladera delimitada por las calles Arzopispo Guisasola y Marques de Gastañaga. En la parte inferior se sitúa, en cambio, una zona de juegos infantiles y una pequeña esplanada con bancos de solera.

Me encanta este parque de tipo inglés por retirado, coqueto y sobre todo por lo bien equipado de ese parque infantil al que suelo llevar dos veces a la semana por la tarde a mi benjamín. Allí suelo acostumbro a darle la merienda antes de soltarlo como un morlaco en San Fermines, que es bajarse de la silla y salir disparado detrás de la primera paloma, gorrión, perro, gato o cualquier otro miembro de reino animal que pulule cerca del asfalto. Es precisamente en ese momento, o más bien a lo largo de una de las carreras del enano detrás de cualquier bicho, que casi sólo se oye a él, y eso que estamos hablando de un parque a rebosar de padres con sus críos (digo padres porque así me lo manda la gramática castellana, que lo justo sería decir madres y algún que otro padre que se ha quedado en el paro, tiene una enfermedad terminal, lo ha abandonado su mujer por un profesor de salsa cubano o cualquier otro motivo que pueda explicar una presencia/injerencia masculina en lo que, al menos aquí en Oviedo, ciudad que por lo que se ve es tan de frasquito de esencias puras o simplemente rancias, parece ser todavía un coto exclusivo para las féminas), aún más, de un parque céntrico junto al que pasan todo tipo de ruidosos vehículos, en todo momento y a veces también a toda pastilla.

Pues bien, otro de los atractivos del parque es la presencia habitual, sobre y alrededor de uno de esos bancos de solera, de medio campamento gitano en su versión femenina. Allí suelen estar ellas, yo diría que para lo de la siesta en comandita tras su buena jamada, todas las tarde disertando aceca de lo humano y lo divino. Y uno, que de discreto tiene lo justo, o sea nada, pues que no desaprovecha la ocasión para poner la oreja con el único fin confesable de hacer un poco de sicología de campo, de barbecho más bien. Al contrario de lo que esperaba según los tópicos al uso que llevo en el zurrón, estas dicharacheras calorras no hablan tipo "ozu mi alma, mira el payo pequeño que arte tiene el muy jodío, corre como naide". Nada de eso, para mi sorpresa estas simpáticas representantes de la comunidad romaní hablan en asturiano, yo diría que incluso un asturiano más puro, auténtico, que el de la mayoría de los ovetenses de los barrios, pues a diferencia de lo que se oye por ahí, estas parlanchinas y orondas señoras todavía pronuncian la "x" en "xove", "xente", "abaxu", "xefe", palatizan las palabras como en "llabor" o "llampara" y en general sueltan frases del tipo: ¿Ties fame? Quedome daqué de la comida y andes con la cara de llevar dies ensin probar bocau. Una verdadera gozada, siquiera para un servidor que disfruta como un niño con estas filologopolleces.

Pues bien, al igual que les ocurre al resto de los padres del parque que en cuanto oyen a mi mocoso berrear como un descosido corriendo detrás de una paloma o un chucho, estas simpáticas y bulliciosas madres calés tampoco pueden evitar fijar toda su atención en el crío, si bien, y a diferencia de la mirada fruncida que la práctica totalidad de los payos de culo prieto nos dedican a mi retoño ya mí, esto es, al uno por perseguir a grito pelado las palomas y demás bichos, y a servidor por perseguir de igual modo al primero, las mamas gitanas lo hacen con la más amplía y cómplice de sus sonrisas. De hecho se ríen de lo lindo con el canijo, sobre todo cuando éste no consigue alcanzar a su presa, bien porque levanta el vuelo si tiene plumas o mete la quinta para salir escopeteado si es cuadrúpedo, se para en seco, levanta los brazos con las palmas de la mano hacia arriba y profiere varios ¡uyyyy, uyyyy! Tal es la cosa, que como su padre suele conminarle todo el rato a que desista de su actividad cinegética, ¡Mikel, Mikel deja en paz a esa paloma, Mikel no agarres al chucho del rabo, Mikel esa niña no es una ratitaaaaa!, que hoy cuando me he acercado hasta el banco de las calo... señoras de etnia gitana, éstas me han dicho con su proverbial guasa: pobre Mikeluyyyy, ho, dexa al Mikeluy que xogue co les palomes, ho!, si nun fai mal a naideeeeeeee el Mikeluyyyy...

De modo que ya sabemos, va para el Nuevu Diccionariu de Mitoloxia Asturiana: Mikeluy: personaxe mitolóxicu, varieda de trasgu urbanu con forma de neñu revolvín y bullindiegu que acostuma correr detras deles palomes, perrus, gatus e otrus bichus.

CORAZÓN DE TANGO


Redios, cómo me gustaba esta canción, cuántos recuerdos, y que no se me ocurra nada que decir... Gracias, si hay dios ya sé que se llama YOUTUBE. Hoy no arrastro los zapatos, me arrastran a mí; corazón de tango, tengo el cuerpo de jota y soy aprendiz de sinvergüenza... perderme en tus brazos, dulce locura, tú mi droga más dura...

martes, 24 de enero de 2012

I+D= HIRIKO?




No es que me haga especial ilusión porque se haya inventado en mi ciudad, creo ser indiferente a este tipo de chovinismo (lo creo aunque luego veo una bicicleta marca BH, un electrodoméstico Fagor, un palo de billar Izar, una baraja Fournier e incluso una furgoneta Mercedes Benz Vito, pues oyes, algo de ese orgullo, por supuesto que vano como todos, de pertenecer a una pequeña ciudad de arraigada tradición fabril, pues que no se puede evitar, es humano); no obstante, si traigo esta noticia a colación es porque sé, me lo contó el interesado durante la cena que tuvimos en Navidad, que para que el primer prototipo del coche eléctrico Hiriko pudiera ser presentado hoy en la sede de la Comisión Europea en Bruselas como ejemplo de movilidad sostenible, el marido de una buena amiga mía, amigo también, estuvo ayer poniendo su granito de arena para que todo fuera un éxito. Es eso y no otra cosa lo que me hace ilusión, saber que a la gente que quiero y estimo le va bien en lo suyo, y si encima lo hace contribuyendo, siquiera indirecta o nimiamente, a asuntos de cierta enjundia, mediática o no, mejor que mejor.

Ahora bien, del coche de marras, el Hiriko, descrito como de un diseño futurista, cien por cien eléctrico, biplaza, con maletero de 300 litros de capacidad, cuatro ruedas motrices con dirección total y plegable para el aparcamiento, con un volante que carece de columna de dirección, ya que el vehículo se guía por innovadores sistemas de navegación, de una autonomía de 120 kilómetros y puede alcanzar una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora, que dicen que es un ejemplo de innovación social que trata de modificar las ciudades y sus hábitos, ya que los primeros clientes son instituciones, municipios y servicios públicos que tienen previsto comprar flotillas de estos coches para que se utilicen en sus respectivas ciudades; parece ser ser que ha dicho el señor Barroso, el cabecilla de los jerifaltes europeos que no elegimos los ciudadanos europeos, que proyectos como el del coche eléctrico de Hiriko "son parte importante de la respuesta" a la crisis, ya que conjuga las nuevas posibilidades de negocio con la generación de empleo y la innovación social. Barroso, que no tiene duda de que iniciativas como la encabezada desde Vitoria "son parte de la solución a la crisis", ha destacado que es un ejemplo de cómo revitalizar sectores industriales tradicionales y dirigirlos a nuevos retos, como la movilidad urbana.

Pues bien, si lo dice él, que básicamente le pagan para que diga este tipo de lugares comunes, será tal que así. Aunque, algo parecido también creo haber oído y leído del famoso vehículo de dos ruedas eléctrico con el que se precipitó su inventor al vacío, a saber si en un arranque de dignidad tras verse reflejado en un escaparate montado en su ridículo cacharro...

En fin, lagarto, lagarto. Más preocupante me parece la puesta en escena durante la presentación: Tras los discursos, Barroso, el presidente del consorcio vitoriano Jesús Etxabe y el resto de los participantes en el acto han salido a la explanada de Berlaymont, aledaña a la sede de la Comisión, donde a ritmo de txalaparta se han montado en el coche y han probado algunas de sus novedades. Y es que yo, si tengo que montarme en un aparato tan aparentemente "justico" como el que aparece en el video a ritmo de txalaparta (como que estoy convencido de que el que se inventó el instrumento en cuestión fue un aldeano cabrón que lo que quería era espantar a los rebaños de ovejas de sus vecinos...) fijo que acabo de cabeza en la fuente del Manenken Pis famoso, no me pone poco nervioso ni nada la percusión neolítica o en ese plan. Pero bueno, manías personales.

lunes, 23 de enero de 2012

ETORKIZUNA


Astelehen honetan, joandako asteko gaixotasunak oraindik ere ahulduta baina behin berriro egunerokotasunean murgildurik, ezertarako gogo handi barik, etorkizunaren belztasunean inoiz baino sakonago erreparatuz, etorkizunaz kezkatuta, orainaz aspertuta, nire eta maite ditudanen etorkizunaren beldur, oraina inoiz ez bezala goxatuz baditudala mamizko hamaika motibo pozarren bizitzeko, baditut espero nezakeen bezainbeste, badakit kexontzia omen den honek itxura baino ez dituela delako kexak.

NEGUKO AURRESENTIPENA


Badakit.

Dagoeneko esan dit

batek baino gehiagok.

Badakit

ilunabarrean irtetzen direla nere xerka.

Nere leize ezkututik

ederki entzun dezaket haien algara ankerra,

eta nere adiskide satorren antzera,

ilunpe karratu honetatik,

pago gozoaren adar sendotik

zintzilik itxaroten nauen soka

ikus dezaket garbi:

neure lepoa,

lur azalaren gainean edo azpian

dagoen beste edozer baino gehiago desiratzen duelarik,

Drakula kondea baino nobleago, gorenago.

Bera eta bere xerak bezain samurra.



© Xabier Montoia

domingo, 22 de enero de 2012

Y SUMA Y SIGUE


La muerte del disidente cubano Wilman Villar, uno más, me trae de nuevo a la cabeza la insoportable hipocresía o desfachatez de cierta izquierda que se dice numántina a fuerza de hacer virtud de la contumancia en el error, la que se dice la más comprometida, la más molona, la de las esencias puras que presume de no haber renunciado nunca a sus ideales aunque de entre estos hay que destacar la admiracíón y sostén de regímenes como el cubano.

Uno entiende las motivaciones de juventud, de una época en la que cierto socialismo utópico, supuestamente revolucionario, colmaba las ansias de justicia e igualdad de la parte más idealista de varias generaciones, los unos porque padecían en sus propias carnes los desmanes de un sistema no sólo imperfecto sino en muchos aspectos criminal, el mismo que alentaba y sustentaba tiranías como las del Cono Sur o guerras a lo largo y ancho del tercer mundo con la chequera en los bolsillos de sus respectivos agentes diplomáticos o agentes comerciales, o los otros, aún proviniendo de sociedades y clases sociales acomodadas, por un elevado sentido de la justicia. Siendo así, y con toda la desinformación, esto es, propaganda de por medio a un lado y otro, se comprende que en aquellos tiempos de brumas ideológicas e informativas muchos apostaran por el modelo del llamado socialismo real, el que al otro lado de un más metafórico que efectivo Telón de Hierro mantenía a miñones de individuos bajo el yugo de todo tipo de tiranos amantes de planes quinquenales, criminales amantes de sí mismos como Stalin, Mao o Tito, o verdaderos tarados a lo Pol Pot o Ceacescu. Los ciudadanos de aquellos países sólo querían ser libres para creer que podían elegir su destino, el socialismo real ni siquiera les permitía el autoengaño, de hecho les planificaba hasta las ilusiones, era un padre autoritario y plomizo que sólo te podías quitar de encima yéndote a vivir con la vecina, al otro lado del Telón de Acero.

Cayó el telón y con él se quedaron al aire las vergüenzas de un sistema que oscilaba entre lo patético y lo criminal. Con el telón famoso también se les cayó muchos la venda de los ojos; no era el paraíso, más bien todo lo contrario. Pero no a todos, cierta izquierda obcecada en no quitarse la venda, siquiera no del todo, renegó de los más evidente, lo inasumible, como que hasta acusaron a sus viejos camaradas se haber traicionado con sus crímenes y desmanes el espíritu del verdadero socialismo; no fue el sistema, fueron los que lo administraron.

Ya, ya, lo que tú quieras, el que no se consuela es porque no quiere, el que no es capaz de enfrentarse a la verdad en toda su crudeza seguirá engañándose por los restos, inventando matices que pretenderá pasar como enmiendas a la totalidad, refugiando sus ansias de utopía en quimeras tipo Ché, Castro y demás héroes de Sierra Maestra, que son como más de casa y por ello puede que hasta más auténticos, aferrado al supuesto idealismo de un sistema como el cubano cuyos fallos y excesos siempre serán culpa de otros, en especial del enemigo americano y su criminal bloqueo, de la conspiración capitalista judeo-masónica de turno.

Que luego ese sistema persiga y encierre a disidentes como Zapata o Villar, poco importa, se está defendiendo, que permita que éstos mueran en huelga de hambre tampoco les compete, culpa de ellos, que son unos fanáticos contrarrevolucionados. Su revolución siempre saldrá inmaculada e indemne de cualquier embate propagandístico. Poco importa que la mayoría de estos exégetas del castrismo no resistirían mucho tiempo viviendo bajo ese mismo yugo que ensalzan pese a quien pese, que no podrían aguantar la falta de libertad de la que hacen uso en sus respectivos países y a los que encima juzgan a años luz de Cuba en muchos aspectos. El castrismo está muy bien para unos mojitos y una juerga en la Casa de la Trova en Santiago, para darse un garbeo por la Plaza de la Revolución en la Habana; a la larga, en cambio, puede resultar pesado, hace mucho calor y quieras o no acabas cometiendo actos contrarrevolucionarios como templar con una mulata a cambio de unas botellas de aceite del supermercado para turistas con dólares, una pena.

Habría que mandarlos a Cuba a compartir la suerte de los once millones de cubanos que se levantan cada mañana para "resolver" el día como mejor pueden. Pero claro, el pujo de querer presentarse en la plaza pública como el más idealista, revolucionario, comprometido, del rebaño es superior a cualquier amago de coherencia. A decir verdad, se trata de todo un síntoma que aqueja a muchos individuos desde tiempos inmemoriables a la búsqueda de algo con lo que darle sentido a su presencia sobre la tierra, que afecta incluso a comunidades enteras que un día se levantan poseedores de la única verdad verdadera, convencidas de ser el pueblo elegido de turno, y encima se empeñan en hacer proselitismo a toda costa entre la masa despreocupada, indocumentada o simplemente egoísta, despertar conciencias con la palabra o a palos, poco importa si el fin justifica los medios, y si no me hacen caso, me cojo mi Mayflower y me cruzo el charco con los míos a fundar mi propia sociedad perfecta, eso o me monto un Gulag para ir tirando.

Lástima que el resto estemos siempre tan equivocados, que no podamos ver las cosas tan claras con las ven otros, que no sepamos distinguir el rábano de las hojas y de ahí esa insistencia en fijarnos en menudencias como la vida de un ser humano que además era esto o lo otro, lo que le venga a bien colgarle el ministerio de desinformación de turno con el único fin de justificar lo injustificable.

Escribo esta diatriba a toda hostia y cualquiera podría pensar que cuando hablo de esa izquierda de convicciones tan numantinas como casposas me viene a la cabeza los rostros de conocidos soplapollas como el Willy Toledo. Puede que sí, pero me temo que todos tenemos nuestros soplapollas particulares, siquiera ya solo en el recuerdo. Yo cuando leo cosas como la de la muerte de este disidente cubano me acuerdo de mi compañero de viaje a Cuba, con el que me fui más que nada por descarte, un sindicalista de CCOO que llegó a la isla del lagarto como el que arriba por fin a la tierra prometida y no está dispuesto a permitir que la realidad le desmienta nada de lo que había preconcebido acerca del mismo. De hecho, lo primero nada más bajarse del avión fue ir corriendo a comprarse un póster del Ché, no se fueran a acabar con la escasez que le habían dicho que había de artículos de primera necesidad, a ver si luego iba a volver a casa con las manos vacías para que le dijeran: ¿tú qué has estado haciendo en Cuba, entonces, tirándote jineteras?

sábado, 21 de enero de 2012

NOLA ESANGO NIZUKE... NOLA GOGORATUKO, IRIBAS JAUNA?


Euskara «ezkutatzeko eta desagerrarazteko» Nafarroako Hezkuntza kontseilari Jose Iribasek egindako beste urrats baten moduan. Hala ikusi dute EILAS sindikatuak eta Sortzen-Ikasbatuaz elkarteak departamentuko eta haren menpe dauden zentroetako —tartean, ikastetxeak— agiriak, txostenak, ziurtagirik, errotulazioak eta bestelako jakinarazpenak euskaraz eta gaztelaniaz ez egoteko Iribasek onartu duen dekretua. Hemendik aurrera agiriak bereizita egon beharko dira, batetik euskaraz eta bestetik gaztelaniaz. Soilik «baldintza berezietan eta kontseilariak aginduta» egongo dira bi eletan. Martxoak 31 baino lehen hasi beharko dira ikastetxeak araua betetzen.

Ba al dago iruzkin egiterik albiste honen kontura. Nik uste ezetz, nik uste honen inguruko berri guztiek erabat aspertzen gaituztela dagoeneko, ez duela merezi ezer berririk gaineratzea, ondo baino hobeto badakigu Nafarroa aldean batzuen euskararen kontrako grina, sukarra, herra, zer-nolakoa den, ez duela sendabiderik oso errotuta baitute euren ideologiaren oinarria edo ardatza baita, Nafarroan euskal usaina duen guztia ezabatzea, hori baita euren aburutan balizko anexio baten mamua behin betiko uxatzeko bide bakarra, berdin die hainbeste maitatzea aldarrikatzen duten lurraldearen izaerari sustraia edo erauzten dioten, euren helburua oso argia da.

Zorionez, badago euskara gaure egundo euskal agintarien aldetik jasotzen ari den eraso guztiei aurre egiteko eta batez bere iraultzeko oso konponbide zuzen eta zilegizkoa: bozkak. Iritsiko da, noski, nafar eskuin egoskor hau gainditzeko eguna, Nafarroako euskaltzale guztiak bilduko dituen aukera taldekeria guztien gainetik gobernu on eta zabal bat eratzeko. Aldatuko dira, beraz, gauzak, nafar eskuinak kanpoan saltzen duen Nafarroaren ikuspegia ez baita batere zuzena, oso murritza baizik, haiei egokitzen zaiena soil-soilik, euskararekin zein euskal kulturarekin zerikusia duen askoa arrotza bailitzan edon banaka batzuen gauza, mania ere, gutxiengo izateko kondenatuak zein toleratuak. Sinestarazi nahi diete kanpokoei Nafarroa Aragoi edo Errioxa bezain gaztelaua edo erromantzea dela, euren burua euskalduntzat dutenak kanpotik etorriak balira bezala edo fanatiko hutsak. Hortakoz ezkutatzen diete gaur egungo Nafarroako errealitatearen hainbat alderdi edo datu, ikastolen sarea iparretik hegora barreiaturik dagoela, nafar euskaldunak Nafarroa osoan zehar sakabanaturik, badagoela nafar pila euskaltegietara jotzen dutenak eta ez inolako lanpostu bat eskuratzeko asmotan beste euskal herrialde batzutan bezala hain zuzen, halaber euskal kultura beren duten nafarrak gero eta gehiago direla, euren borondatez gainera.

Bada garaia mota guztietako estremismoak alde batera lagatzeko, alde batekoak zein bestekoak, bada garaia gizabanakoen eskubideak aintzat hartzeko eta ez politikari ziztrin batzuen aurreritziak edo aberrikeriak, bada garaia urteotan, eta denok dakigunen ezinbesteko laguntzaren erruz, euskara zein bere kulturaren inguruan hedatutako gezur edo konplexuak behingoz eta errotik ezeztatzeko, bada garaia nork bere nahi zein gogoak erabakitzeko eskubidea aldarrikatzeko, bada garaia Barcina, Sanz, Iribas eta enparatuekin zerikusirik ez duen beste Nafarroa benetan zabalago, anitzago, jakitunago, libreagoa ikusteko.

Eta bien bitartean Iribas jauna bezalakoak nazkatzen baino ez dira ari...

OBITUARIO: ETTA JAMES


Casualidades de la vida, justo cuando estoy padeciendo, en lo musical, una de mis recaídas negras, esto es, de estar escuchando all fucking time los recopilatorios y directos que tengo por ahí de lo mejorcito del rhythm and blues o blues, soul y jazz a palo seco, amanezco con la noticia de que una de las divas más peculiares, malditas y dotadas de varios de estos géneros la cascó ayer tras lo que en estos casos se considera una vida azarosa con muchos altibajos artísticos, tormentas personales y sentimentales con decepciones y adiciones de por medio. Pero, en fin, siempre nos quedará lo que queda de estos grandes artistas, que viene a ser lo que sigues oyendo una y otra vez de otros que ya pasaron a mejor vida y a lo que dudo mucho que puedan aspirar las Ladys Gaga del momento y similares: la verdadera eternidad. De hecho, uno que nunca entiende nada, no se imagina cuándo y por qué le dejó de gustar a la gente la música, la gente que canta de verdad en vez de berrear, y empezó a machacarse la cabeza a conciencia tragándose la puta bazofia de los 40 principales.

*Cómo no, At Last, no podía ser otra.

viernes, 20 de enero de 2012

THE WIRE


Llevo un par de días desnortado, como si todo ya me diera igual, que no le encuentro mucho sentido a esto de seguir viviendo. Y no, no se trata del malestar que me aqueja y me mantiene a casi cuarenta de fiebre, en un charco de sudor permanente, tampoco la bronquitis del pequeño, si bien en sus estertores, y lo que sea que ha cogido el mayor con sus también casi cuarenta de fiebre. No, tampoco la crisis con sus recortes, la crisis del libro en particular, la crisis de los cuarenta o la de la Casa Real.

No, nada de eso, se trata de que hace unos días acabé de ver la quinta y última temporada de THE WIRE, la mejor serie de televisión de todos los tiempos sin el menor atisbo de duda o exageración, que lo dije alguien que echaba pestes de la mayoría de las series por puro aburrimiento, que no soportaba ni CSIs, Bones, Sharks, Houses ni hostias en vinagre, y de las españolas, mejor ni hablamos, como mucho el día que dejen de ser un mero desfile de yogurines de moda con evidentes problemas de dicción.

Cinco temporadas de historias entrecruzadas de polis, camellos, drogatas, currelas, políticos, periodistas. Todas ellas ambientadas en la ciudad norteamericana de Baltimore, verdadero retablo humano no sólo de la realidad urbana norteamericana, sino en general, y haciendo bueno una vez más el principio pessoaniano de que cada uno ve el universo desde su aldea, poco importa el tamaño de ésta, de todo lo que tiene que ver con el ser humano desde el principio de los tiempos; la lucha entre el bien y el mal, la vida, la muerte, el amor, el odio, la venganza, la justicia, la política, la mentira, el..., en resumen, lo relativo de todo lo que atañe al ser humano.

Verdadera trama negra, donde lo policíaco sólo es una excusa para trazar un retrato de cualquiera de los aspectos o miembros de la sociedad. El que quiera saber más de THE WIRE, esto es, cualquier persona con dos dedos de frente, ya sabe, a tirar de wiki o google. Por mi parte decir que hacía tiempo, mucho, pero mucho, mucho, demasiado, ya apenas veía el telediario y me ponía a leer sin hacer caso a la pantalla, que no me enganchaba a una serie de la manera que lo he hecho con ésta, a dos y tres capítulos de una hora por día, que no veía una serie tan completa, tan bien hecha, con unas tramas tan bien trabadas, llevadas, entrecruzadas, realistas, descriptivas, dramáticas, cómicas, emocionantes, con unas actuaciones geniales, pedazo de actores, de esos que no te los puedes imaginar haciendo otra cosa que la que hacen en pantalla, que se te quedan grabados de por vida en la retina, personajes con su propia trayectoria vital a cuesta, humanos con sus claroscuros como todo hijo de vecino, y no como esos que salen en otras series que de perfectos que parecen hacen que empatices de inmediato con el asesino que tienen entre manos.

Todo ello, por supuesto, con el uso de tecnologías electrónicas de vigilancia usadas por la policía como tema central, conductivo. De ello el título The Wire ("el alambre", cuyas interpretaciones podrían ser "el pinchazo" o "la escucha"). Estas tecnologías aparecen de manera realista reflejadas como es habitual desde ambos lados de ley, por un lado los sistemas y técnicas utilizados por los criminales para evadir la vigilancia y las contramedidas empleadas por la policía.

En fin, días de verdadero cine en vena, de disfrutar como un tonto con una trama como pocas veces antes lo había hecho, de enamorarme de por vida del descerebrado, ingenioso, borrachín y pichabrava inspector McNulty, imposible no simpatizar con el sindícalista polaco Frank Svotka y su entorno, que hasta les coges cariño al Avon, "Stringer" y a los suyos porque, como bien insinúan en la serie, eso del trapicheo tiene su miga en una sociedad a rebosar de hipocresía, que sobre todo le coges cariño hasta a asesinos con principios como el Omar y sus dos cojones bien puestos, también es verdad que te entran ganas de vomitar con los politicuchos que tanto te hacen recordar los que padeces, que desespera ver a los funcionarios inútiles y corruptibles que aparecen en la serie jodiendo la marrana cada dos por tres, que te alegras de no haber acabado Derecho, que te reafirmas en tu convicción de que cuanto más lejos de una comisaria, un juzgado o un banco más féliz vive uno, que la prensa con sus mandamases interesados única y exclusivamente en los resultados inmediatos con la complicidad de algún que otro gacetillero caradura se te haga cada vez más sospechosa, que hasta descubres pujos criminales en ti porque estás deseando todo el rato que se carguen, de una vez por todas, y a ser posible de la manera más dolorosa posible, a más de algún malnacido de los que pululan por las calles como el sicópata de Marlo Stanfield o cualquiera de sus sicarios, que no te queden ganas de pisar Baltimore ni en sueños (o puede que sí, qué cojones).

Como sería la cosa que durante estas semanas me levantaba del sofá para ir a la nevera y lo hacía andando como un negrata suburbial sin darme cuenta, que despertaba a los nenes por la mañana al grito de "¡arriba cabrones, moved vuestro puto culo negro de la cama!, o que cada vez que hacían una trastada los ponía contra la pared, las piernas separadas y les leía sus derechos, por no hablar de que cada vez que recogía al mayor le registraba los bolsillos en búsqueda de alguna papelina en forma de chuche, cromo, muñequito o lo que fuera, con decir que ya me llamaron la atención los de "asuntos internos" porque estaba de lo más bobo...

En fin, sirva esta entrada para recomendar lo mejor que se le puede recomendar a alguien desde hace tiempo: THE WIRE.

He aquí el tema principal, una verdadera gozada, con la secuencia del final de quinta temporada, la vuelvo a ver y se me pone en punta hasta el último pelo de los huevos (también, también el tono de la serie ha afectado radicalmente a mi lenguaje, ¿o no?, anyway, i don´t give a fuck, niggers!!)


*El tema interpretado en el inicio de cada episodio de la serie es "Way Down in the Hole", una canción gospel y blues, escrita por Tom Waits e incluida en su álbum de 1987 "Franks Wild Years". En cada temporada se utiliza una grabación diferente de la canción sobre distintas secuencias de inicio.

jueves, 19 de enero de 2012

BART ELDARNIOA


Bart lo egin ezinik, eldarniaturik, benetako oinazea, sufrikarioa, ezin asmatu noraino gastroentiris batek jota baldin bazabiltza ere, gauerdia baino lehenago, hirurak aldera, banengoen esna-esna, egia esan amesgaizto batetik itzarri naiz ezustean, izu-ikarak jota. Gero, ohean bostak arte iraulka izerdi patsetan, sabela hanpaturik eta etengabe eztulka ere bai. Badiot, bai sufrikario handia, bai aste petrala igarotzen ari naizena, zeren ez bainaiz ni lurjota dabilena badira nire bikotea edo semeak, hurrenez hurren goazela gaixotasunaren amildegira zuzen-zuzen, ozta-ozta oldarrez.

Lokartzeko modurik ez zegoenez, logelako atea itxi eta telebista ixiotu egin dut ia tupustean, ea honek lokartzen ninduen behingoz. Alperrik, denetarik ikusi behar baina beti alper-alperrik. Bazegoen hamaika telekate zuzeneko musika ematen ari zirela, flamenkoa (Morente aita eta alaba, Mercé, Camarón handi-handia...), jazza eta, bai bitxikeria ederra, xelebrekia ez baldin bazen, nor eta... aspaldiko!, Tontxu bilbotar ren zuzeneko kontzertu bat, ezin aproposagoa loari eusteko bai berriro alperrik. Baziren ere, noski, ohiko eta mota guztietako tele-iruzurgileak, nor baino nor xelebreagoa, barregarriagoa, agian ere zitalagoa. Horrez gain, baziren ere Cuéntame telesaioaren emanaldi zahar-zaharrak, nik uste islatu edo nahi duten garaia baino zaharkituagoak, Frank Cappa bezalako Gerra Zibileko hainbat argazkilariren irudietan azaltzen ziren gizabanakoei buruzko erreportaje txit interesgarri bat, eta benetan bitxia begitandu egin zaidan telesaio bat, non zenbait produktu nola sortu edo ekoizten ziren erakusten zuten, hau da, zelan jartzen zituzten palitoak kontserba ontzietan edo zerezko eginak zeuden kirolariek erabiltzen zituzten jabalinak, gauza ikaragarri interesgarriak, jakina.

Baina, eta esan bezala, den-dena alperrik, telebistari begira egon bainaiz ez dakit nik noiz arte, baina bat-batean erabaki dut amatatzea eta nire burko zein izararekin lehian hasi naiz behin berriro ohe gainean iraulka. Eta zertarako? Ezertarako ez, ordubete ere lorik ez egiteko, gaur goizean arrunt lur jota egoteko, logureak erreta egoteko, eta hau guztiau gutxi bailitzan oraindio zeharo sendatu ez den umea zein gaixotzen ari den nagusiarekin etxean bakarka gedatzeko, bihar sorterrira itzultzeko gauza izango garenentz asmatzeko.

Edonola ere, eta zeharo neke-neke eginda, erdilo baino gehiago, haurrekin etengabe errietan eta abar, aitortu beharrean nago Camarón bezalako erraldoi bat entzutea aparteko plazerra izan dela, egundokoa, batik bat aspaldi-aspalditik entzuten ez nuen kanta zoragarri, zirraragarri, hunkigarri hau, goiko bideokoa esanahiet...

miércoles, 18 de enero de 2012

EL LADRÓN DE BICICLETAS


El Ladrón de Bicicletas no sólo es el título de un clásico de Vittorio de Sica y probablemente la película más emblemática del neorralismo italiano, también es el titular de la noticia más surrealista que he leído en mucho tiempo.

El propietario de la furgoneta interceptada el pasado lunes en Vitoria al sospechar la Policía Local que las 35 bicicletas de alta gama que llevaba podrían ser robadas ha partido hacia Marruecos, al no poder comprobar su versión de que las compró por Internet como regalo para sus sobrinos.

Fuentes de la guardia municipal de la capital alavesa han explicado hoy que, aunque la furgoneta y su carga fue trasladada el lunes al depósito municipal de vehículos, ayer a última hora se permitió al dueño, de origen magrebí, recuperarla al no poder confirmar las sospechas de que las bicicletas eran robadas. La intervención de la furgoneta Mercedes Vito, de matrícula francesa, tuvo lugar sobre las tres y cuarto de la tarde del lunes en el barrio vitoriano de Lakua.

El conductor de la furgoneta, que al parecer procedía de Francia y se dirigía a Marruecos, se pudo equivocar de ruta y por error, en lugar de dirigirse hacia Madrid, entró en Vitoria por el barrio de Lakua. Fue entonces cuando la Policía Local vio la furgoneta, que llevaba en la baca del coche un enorme bulto tapado con una lona, bajo la cual transportaba parte de las 35 bicicletas que había en el vehículo, de distintos tipos y modelos, muchas de ellas de alta gama.

Al interrogar al conductor, éste explicó que había comprado las bicis por Internet por 30 euros cada una y que las llevaba a Marruecos para sus sobrinos. La explicación no convenció a los agentes, que comprobaron que en el techo y en el interior de la furgoneta había un total de 35 bicicletas y varios teléfonos móviles, por lo que decidieron trasladar el vehículo al depósito municipal, donde ha permanecido hasta ayer.

El conductor, sin embargo, no fue arrestado ante la falta de evidencias que demostraran que las bicicletas eran robadas, y pese a las gestiones realizadas hasta hoy por la Policía Local con otros cuerpos policiales, también franceses, no se ha avanzado en la investigación.

Ante la falta de evidencias incriminatorias, los agentes decidieron devolver ayer la furgoneta a su dueño, mientras la Unidad de Investigación de la Policía Local sigue con las investigaciones para determinar la procedencia de las bicicletas y saber si en Francia u otros países europeos existen denuncias de robo de los modelos y marcas que transportaba.


Ya de entrada resultaba chocante la referencia acerca de la nacionalidad del sujeto, "ciudadano francés de origen magrebí" que aparecía ayer. Vamos, si tienes pasaporte francés pues lo eres y punto, a qué viene subrayar lo de "origen magrebí", porque si empezamos así cada vez que se cite a un gabacho, o de cualquier otra nacionalidad, habrá que especificar: ciudadano francés de origen antillano por parte de madre, corso por parte de padre, con un abuelo sueco y otro mongol, le gusta la rumba catalana, la salsa y no tolera el picante. Pero, claro, no nos caemos del guindo, que sabemos la querencia de la prensa local por informar del modo más ecuánime y riguroso que la caracteriza, es decir, que jamás aprovecharía el clima de opinión cada vez más extendido, e incluso exacerbado, que hay en ciudades como Vitoria contra la comunidad magrebí, para echar más leña a la hoguera. De lo contrario cabría esperar sin más tardar titulares de esta guisa: Detenido ladrón de peras; y sí, por supuesto, fuentes policiales confirman lo que todos sospechamos, se trataba de un moro de mierda, quién si no.

Pero lo más surrealista es que el tipo en cuestión, de ser verdad su versión, que lo será mientras no se pueda demostrar lo contrario por mucho que le pese a la gente, que por lo que se ve ni sabe, ni entiende, ni le interesa, el concepto de presunción de inocencia, que no ha visto el código civil ni de lejos, es que haya tenido tan mala pata de recabar por error en una ciudad que lleva meses con la mosca detrás de la oreja ante el elevado número de hurtos de bicicletas, indignados a rabiar como no puede ser de otra manera en una ciudad que hace gala de ser una especie de Amsterdan en menudo y con txapela. Mira que perderse por las calles de Vitoria con una furgoneta repleta de bicicletas y encima llamarse Mohamed, Ibrahim, Ahmed o por el estilo. Sólo hay que leer los foros que comentan la entrada para darse cuenta de que, además de que no hay ni un sólo forero que se crea la versión del ciudadano francés, la inmensa mayoría de ellos lo habría colgado ahí mismo de los huevos. Como muestra un botón, no tienen desperdicio:

"Olé sus cojones ! ! ! Me imagino que habrá parado en Miranda a que le cosan las tripas .....,, del descojono que llevaba."

"Seguro que todo es un error............esas bicicletas estaban abandonadas por sus dueños y esta alma caritativa las recogió para llevarlas al tercer mundo y repartirlas entre niños sin hogar, lo que pasa es que hay muy mala leche por pensar que este honrado ciudadano a robado, huy huy perdón " ha hecho un uso indebido" ( presuntamente) de las bicicletas."

"yo pedi a los reyes magos 35 bicicletas,ruego me las devuelvan,son mias
voy a montar un grupo de montaña;tengo 10 hermanos,10 primos y 15
sobrinos y las necesito.se gratificara,jejeje!!!"

"Desde luego qué mala es la envidia...... , todo un brillante empresario de la importación-exportación de artículos deportivos ,bicis en este caso , envuelto o confundido con un asunto delictivo .... ,¡ No hay derecho! Yo denunciaba a los munipas."

Yo no sé si será verdad o no, ni siquiera si me importa, bastante raro me parece ya a mí andar con una fregoneta como la que aparece en la foto por las calles de una ciudad con toda la peña mosqueada por la oleada de robos de bicis (sin ir más lejos a mi hermano se la intentaron birlar hace poco, y sí, casualidades de la vida, eran...). Sólo sé que cada vez estamos más tirando hacia el Medioevo, el pasarnos la presunción esa por el forro famoso, eso cuando no los hay que se alegran, después de pedirlo reiteradamente como todo lo que tiene que ver con asistir a un prójimo que por principio he decidido que me es extraño, porque dejan en la calle a sesenta y pico menores de todos los orígenes ya que estando en crisis no hay lugar para beneficencias ni hostias, que se jodan, que duerman debajo de un puente ya que no pueden volver a país alguno porque si son algo es verdaderos apátridas; pero eso sí, no tardarán en quejarse de que ahora les da por robar para comer, como si lo llevaran en la sangre...

EL CURA DE MOREDA


Por una vez, y sin que sirva de precedente, que se dice, estoy de acuerdo con un cura. En concreto con el párroco del concejo asturiano de Moreda cuando dice eso tan bonito de que "la Iglesia no es un super de sacramentos". Y tiene toda la razón el buen hombre de quejarse porque unos padres de su parroquia se niegan a cumplir con la norma establecida por la Diócesis de Oviedo para poder hacer la comunión: «ponemos como condición que los alumnos del catecismo vayan los domingos a misa, puesto que nos parece una parte muy importante para su formación».

No sólo le doy la razón, sino que ya puestos hasta me solidarizó con él frente a esta gente que se toma con tanta frivolidad su trabajo como sacerdote, que en realidad lo desprecia.

La verdad es que también me da algo de pena, pues, bien sea por ignorancia o por un apego desmesurado a sus convicciones, siquiera a un elevado sentido del deber, no parece ser muy consciente, o acaso no quiere serlo, de que en los tiempos que corren su negociado es poco más que un ejemplo prístino de la frivolidad que caracteriza a nuestra época. Una época en la cual, y más que nunca, lo que menos importa e interesa ya no es cumplir cumplir con los preceptos de la religión por el qué dirán, qué decir de la profesión de fe sincera para los que crean en esas cosas, puede que ni siquiera cierto miedo atávico o pudor social a ser señalado como persona que no cumple con dichos preceptos como, por otra parte, solía ser moneda común hasta no hace mucho, sino simple y llanamente la jarana, el festorro, la bacanal en familia, que sucede a eventos como la boda por la iglesia o la comunión del niños, ocasiones únicas para exhibirse socialmente, reunir a propios y extraños alrededor de una mesa con una excusa tan vana, nimia, recurrente, como un sacramento que ha perdido todo su sentido. Los hay que hasta se indignan porque el cura se haya atrevido a privar a sus retoños de un día tan especial como el de la comunión, no lo entienden, no lo ven ni justo ni cristiano, ¡a ver qué tiene que ver eso de la comunión con la Iglesia!, puede que hasta se les antoje un ejemplo más de la perfidia de los curas, esos que de un tiempo a esta parte sólo aparecen en noticias que los relacionan con la pederastia consentida y encubierta desde Roma, con tanto despido improcedente a cargo del Estado, tanto desalojo o desahucio cristiano de esa peña de desharrapados que ahora no puede pagarles la renta de sus pisos o locales, jodidos pobres, tanta intolerancia hacia el diferente, ya sea homosexual, madre soltera, científico especializado en el estudio de las células madre o lo que sea, tanta denuncia del fornicio indiscriminado y por ende de la decadencia definitiva de los valores de Occidente vía preservativo. Vamos, que seguro que para esos padres tan modernos y prácticos de Morera el cura de su parroquia debe ser lo más parecido a un talibán que tienen a mano por el sólo hecho de que el pobre hombre ha tenido la mala ocurrencia de recordarles de qué va eso de ser cristiano, siquiera ya sólo en lo básico: parecer que lo eres.

martes, 17 de enero de 2012

POCHO Y POTXI


Pocho de cojones, aunque no tanto como el canijo que ha pasado una noche terrible, tos sorda, fiebre y supongo que también dolor de tripa o/y pecho. Esto último más que nada porque al pasar todo la mañana de ayer con él en seguida he caído yo. Pero claro, qué importa el malestar de un padre al lado del de su retoñín. En breve me lo llevo a la pediatra, miedo de que se trate de una neumonía o por el estilo. Manía que tiene el cabrón de destaparse por las noches.

De modo que he pasado una noche de lo más empática con el pequeño, con dolor de tripa, cabeza y sobre todo de pecho, pensaba que me iba a estallar este pecho toro que tengo, eso y la puta tos sorda, que cada vez que toses sientes un erupción volcánica en tu interior. Claro que nada comparado con la desazón de un crío de dos tacos y medio que entre la fiebre y la toses encima preguntaba todo asustado por el Rex, esto es, por cualquiera de los dinosaurios carnívoros de su hermano que le provocan pavor, no te digo ya uno que se mueve y emite rugidos, sale corriendo cada vez que lo enciendo, que está de un mono cuando levanta las manos para tranquilizarse a sí mismo diciendo "¡¡no tà, Rex no tá!!", si bien eso a las cuatro de la mañana maldita la gracia que hace, oyes.

Estoy pocho y cuando abro la web del periódico del terruño me encuentro el careto de Potxi, el camarero del Upabi, un café-bareto del ensanche vitoriano, en portada. Parece ser que los del Upabi celebran su aniversario no sé cuantos y que para ello han tomado la iniciativa de retotraer los precios de las consumiciones a los del 2001, en plan, eso dice el Potxi, de hacer ver a la peña que tampoco los han subido tanto.

No entiendo nada, dice que lo hacen para eso pero recuerda que en el 2001 una cubata valía 5€ y ahora de 10€ para arriba, que un café estaba a 1€ y ahora por menos de 1,50€ no encuentras nada, que el zurito estaba a 0,75€ y ahora... ¡ahora qué cojones sé yo si hace un siglo que no tomo zuritos, que no bajo de la caña...

En fin, tonterías para promocionar el negocio, esta bien, original, tiene su miga. Luego en la noticia también cuentan chascarrillos relacionados con la historia del local. Anécdotas como la de «Un día, por ejemplo, un Guardia Civil sacó la pistola y se sentó junto a un chico al que quería detener, ya que pensaba que estaba relacionado con el terrorismo. Al final, el chaval no resultó ser quién pensaban que era»; lo que no cuenta si luego el picolo por lo menos tuvo el detalle de pagarle la consumición al chaval, que me da que no. En fin, escenas del paisito, dan para unos cuantos libros y casi siempre para recrearse en lo más chusco, si bien con sus inevitables dosis de drama.

Dice Potxi que el Upabi ha sido una especie de Cheers a lo largo de estos últimos años. Doy fe de ello por lo que me toca. Nosotros, los amiguitos, la cuadrilla mal y bien avenida, solíamos quedar los sábados a la noche allí antes de comenzar nuestra ronda nocturna o irnos de cena por ahí, a partirla. Eso cuando no acabábamos la noches tomando la espuela mientras echábamos una txiza, un meo, antes de regresar al hogar dulce hogar. En el Upabi tuvimos largas charlas, alguna que otra bronca, echamos muchas risas y, sobre todo, esperábamos largo y tendido a los más tardones, los que siempre llegaban media o ya directamente una hora más tarde, los que no llegaban y te pillaban en el siguiente; en definitiva, una falta de formalidad en eso del poteo que clama al cielo.

Y en el Upabi también solíamos pegar la hebra con el Potxi, que nos hablaba de sus pinitos con los relojes y las joyas, de las tribulaciones de un conocido joyero local, de esto y lo otro, vamos, de éste/a y de ése/a. Y ahí está el pavo, igualico que hace diez años. Tampoco me pilla de sorpresa porque apenas hace un par de meses que volvimos a quedar con B&L en el Upabi antes de entrar a cenar en el Tximisu. Decir que me pareció entrar en el túnel del tiempo es poco, la verdad es que tuve la impresión de que nunca nos habíamos ido, como que en una de esas le mire a mi señora, vamos, actual pareja (sé que ésto la escuece, y como uno es cabroncete por naturaleza...), la santa madre inmaculada de mis hijos, y casi le suelto: ¿y tú quién coño eres, majaaaaa?

Pues eso, nostalgipolleces o la prueba inequívoca de que, sin haber cambiado tanto, cada día nos hacemos más viejos.

lunes, 16 de enero de 2012

CAMPANAS CONTRA LA IMPUNIDAD


Ha muerto la persona que ha ejemplarizado durante todos estos años la impunidad con la que la justicia española ha tratado todo lo relacionado con el franquismo; resquiescat in pace también para los verdugos.

El 3 de marzo de 1976, en Euskal Herria, una de sus ciudades, Vitoria-Gasteiz, sufrió la mayor agresión vivida en su historia contra la clase obrera. Cinco trabajadores fueron asesinados y más de cien resultaron heridos, la mayoría de bala, a resultas de los disparos efectuados por la policía armada española al desalojar una iglesia, previamente gaseada, en la cual se celebraba una asamblea de trabajadores en huelga. El responsable directo de la matanza Manuel Fraga Iribarne, ministro del Interior franquista.

LUBAKIKO BIZITZA


Ez dakit nik norainoko bidezkoa ote den hil berrien kontura alde edo kontra egitea oraindokarren hil-ezkilak jotzen ari direla. Baina, nik uste ordea aldeko iritziak, laudorioak, goraipamenak-eta erreskadan behin botata, Txillardegi inoiz gogoko edo begiko izan ez dugunon txanda dela gure harri koskorra irizpidera ekartzearren.

Badakit nik ere itzelezko lana egin zuela euskararen eta batez ere euskal literaturaren onerako. Izan ere, eta orduko egoera oso kontuan hartuta, esan liteke irauli egin zuela bere aurreneko liburu existentzialez eta abar. Badakit ere gogor lehiatu zela batua aurrera atera eta sendotzeko, badakit euskararen hainbat aspektu edo sakon eta zorrotz ikertu egin zuela. Eta jakina, zelan ez jakin euskal abertzaletasunaren aldekoa, zer-nolako abertzale sutsu eta saiatua omen zen Jose Luis Alvarez Enparantza jauna. Badirudi ETA hitza bera hark asmatu egin zuela, hasiertaik bertan egon eta erakunde armatuaren corpus ideologikoa ganoraz taiutu egin zuela. Badirudi ere azken urteotan ezker abertzalearen nondik norakoen kritiko izan zela, ETAren zeregina gaitzetsi egin zuela eta horregatik Aralarrera aldatu zela. Baina, badakigu ere borroka armatua arbuiatu egin zuela ez honek eragindako min edo kateagatik, independentismoaren estrategiari komeni ez zitzaiolakoan baino. Badakigu ere behin Aralarren barruan utzi egin zuela alderdi honek ETAren biktimeendako gorazarre bat prestatu egin zuenenean; ez zegoen ados. Nik zeharo errespetatzen dut edonolako abertzaletasuna nahiz eta hainbat eta hainbat gauzetan bat ez natorren; baina, inondik ere bere aberria aitzakia edo berak bezala pentsatzen ez duen orori gorroto diotenak. Txillardegi kasta honetakoa zen, abertzale zintzoa bezain zorrotza, gordin-gordina; baina ez agian Azurmendi kazetariak esan bezala, bere nortasunaz ari zela, baizik eta oso abertzale zintzoa izanda bera bezalakoak ez zirenekin oso zorrotz jokatzen zuelako; ez zituen kontuan hartzen, soberan zeuden Euskal Herrian, etsaiak ziren, euskara maite ez duen oro bezala, merezi izan zuten beraz azken hamarkadotan ETAk eragin zien oinaze osoa.

Eta baldin badago Txillardegiren alderdi edo ezaugarri hau ezin hobeto erakusten duen zerbait, hori omen da berberak idatzi zuen nobela bat, sekula irakurri dudan libururik doilor eta deitoragarrietariko bat: Exkixu, bertan goraipatzen baita inolako ñabardura barik etakide baten bizipena, edo bestela esanda, ETAren izana zuritzen du argi eta garbi, mundua behin berriro zuri-beltzean.

Gero entzun beharrekoak, gaur goizean bezala Euskadi Irratik Markos Zapiain kexu eta harrituta zela euskadun eta erdaldunen arteko lubakia zela irizpide, zer nolako zanga, aldea dagoen, bere ustetan, Txillardegi idazle, ikerlari eta politikaria laudatzen duten euskaldun zintzo eta batez abertzaleen eta ETA asmatu eta haren jarduera etengabe lagundu eta ederretsi egin zuen abertzale sutsua gaitzesten dugunon artean. Txunditurik zegoen Zapiain, asaldaturik, hor nonbait entzun edo leitu egin zuelako a cada cerdo le llega su San Martín eta antzerakoak.

Baina baldin badago balizko edo egiazko lubaki horren zergatia ondo baino hobeto azaltzen duen adibide bat, hori izan liteke Xabier Mendiguren idazle zein editoreak idatzitakoa Txillardegiren omenez; ematen digu zenbait abertzaleren bere gainontzeko euskal herritarrekiko itxukeriaren neurria.

Atzo eguerdi aldean, Jose Luisen heriotzaren berria zabaltzen hasi zenean, halaxe idatzi zuen sarean Arana Goiriren arima bailitzan agertzen den adar-jotzaile batek: «Txillardegi zeruko atetik sartu barri da, 'Gora Euskadi askatuta!' garrasi egiñez. Pentsetan dot ondo pasako dogula elkarregaz». Txantxak txantxa, mezu horrek pentsarazi zidan Sabino eta Txillardegi elkarren segidan jartzeko modukoak direla, bata bestearen ukazio ez baizik eta osagarri, eta bi-biak Euskal Herriak XX. mendean izan dituen gizonik inportanteenak, agian.

domingo, 15 de enero de 2012

DOMINGO SIN RESACA, y que tengas muchos más...


Hoy no tengo maldita la gana de escribir nada, y mira que lo suelo hacer bajo cualquier circunstancia porque un cuartico de hora lo saco todos los días, un cuartico o veinte minutos es lo máximo que me suele llevar esto. Lo hago en la absurda pretensión, oída o leída vete a saber dónde, de que esto de darle a la tecla es como operar a corazón abierto, como lo dejes una temporada luego ya el pulso no te responde, vacilas, te cuesta Dios y ayuda. De modo que hay que escribir a toda costa, cualquier tontería, siquiera sea sólo como desahogo de las otras cosas supuestamente más serias que uno tiene entre manos.

Hoy no me apetece mucho porque no me encuentro muy católico-apostólico-romano, y no precisamente porque anoche estuviera de farra, que apenas salí de casa, que me la pasé solito limpiándola a la vez que disfrutaba de un motherinlawless saturday morning. Luego ya vino mi señora y los niños a animarme la existencia con el bullicio de estos últimos y los cotilleos de la primera, tuvimos un sábado noche de pizza, birras y una película tras otra, pequeños placeres invernales, la cosa esa de envejecer acompañado en el sofá.

Hoy domingo paseo vermutero y de vuelta a casica en plan hogareño total, tarde de juegos con los mocosos, de deslomarse con ellos, berrear, regañar, acabar baldao entre puzzles, plastilina, dominó y ajedrez, eso y que por lo que sea siempre acabamos de morros porque mirá cómo habéis dejado la alfombra llena de pegotes de plastilina, a ver ahora cómo se quita; qué bonito el hogar, qué cansancio de no haber pegado ojo anoche, qué dolor de cabeza de aguantar los berridos del pequeño por cualquier chuminada, qué pesado el mayor con su no de entrada a todo, cómo me recuerda a..., qué suerte haber encontrado un ratico para descansar dándole a la tecla, para navegar un poco en la red mirando la prensa de aquí y allí, los blogs de amigos y gente que estimo o admiro por lo que sea.

Y sucede que llego a uno de estos, al del excelso escritor Patxi Irurzun, y leyendo sus entradas con la sonrisa habitual que me provoca, me encuentro esta entrada tan particular, tan cercana -ya sea por edad o geografía vital, casi todo lo de Irurzun me suena extraordinariamente cercano, a veces tengo la impresión de haber vivido todo eso que cuenta desde mi txoko particular y, por otra parte, tan próximo en más de un aspecto; a nosotros también nos sacaban los de los cascos de los bares y nos hacían el paseillo, a nosotros tampoco nos hacían caso las chicas que mirábamos y vuelta a empezar, begin the begin que cantaban los Tijuana...). A lo que iba, leo esta entrada en http://ajustedecuentos.blogspot.com/ y, mira si estaré viejo y cascado, que casi que me alegro de no tener que salir de casa los findes a mamarla por ahí, porque yo también me las he cogido a patxaranes y sé que no hay peor resaca que la del patxarán. Como que todavía me acuerdo, como para olvidarla, aquella de las fiestas de Araia con el amigo Luís y Aitor, esa que fue llegar al pueblo aquel, pararse en un bareto cerca de donde habíamos aparcado el coche, y que si tenemos casero o no sé qué, que saca la botella, que la dejes, ¿sólo tienes una?; pues que fue echar unas horicas ahí dentro y ya luego salir poco más que a gatas y para potar a la entrada, no sé si entre cánticos también. Esa noche no llegamos ni a la plaza del pueblo para lo de los bailables y el amago de roce con las lugareñas, a eso de las diez ya estábamos durmiendo la mona hasta el día siguiente, malditos aranes... (también recuerdo otra en el mismo pueblo que amanecimos después de toda la noche de jarana, esta vez sí hubo bailes y amagos de roce a tutiplé, dentro del coche en mitad de un prado, que fue abrir un ojo y ver una vaca que nos miraba a través del parabrisas y no paraba de mecer el txintxarri (cencerro) de los huevos, a lo joder la cabeza de uno a base de bien después de una noche de farra criminal, que lo único que se me ocurrió decir, del pedo que todavía debía llevar, fue: ¿mama? Pero, en fin, mejor lo dejamos aquí, que si empezamos con las batallicas etílico-patéticas no acabamos, mejor leer ésta de Irurzun que tiene más arte y gracia.


NO HAY PEOR RESACA QUE LA DEL PATXARÁN


Yo hace veinte años que no tomo una copa. De patxarán, quiero decir. Cuando tenía trece o catorce, unos sanfermines, me bajó a casa una ambulancia de la DYA (y casi tuvo que hacer el viaje de vuelta con mi madre, del soponcio que se llevó, la pobre). Esos ángeles de la guarda con chalecos reflectantes me habían recogido de un hierbín de Antoniutti babeando espuma por la boca, después de pimplarme a medias una botella de patxarán casero con un amigo (vale, también nos fumamos un china, que le compramos al Cojo Manteca en el bar Malembe; y, sí, además nos ventilamos una botella de “¡champandedoscientas!” que compramos en una tienda de la plaza San Francisco, cuando para que te despacharán alcohol no había que poner tu DNI sobre el mostrador, bastaba con enseñarles un retrato de Manuel de Falla). Pero lo que me dejó una resaca que todavía perdura y se manifiesta en cuanto huelo en un radio de cien metros a la redonda sus efluvios, fue el patxarán. No hay peor resaca que la del patxarán. Ninguna que aguante mejor el paso del tiempo. Ninguna tan cabezona, con mejor memoria. Puto patxarán.
Los de la DYA, ninó ninó, me llevaron a Urgencias, donde me lavaron el estómago (o al menos eso ponía en la factura que me llegó unos meses después; yo la verdad no me acuerdo de nada) y después me dejaron en casa. Por el camino yo ya me iba sintiendo algo mejor y me quedé con la cara del conductor, que luego resultó ser también el chófer de la villavesa que cogía todos los días para ir a clase, menuda lacha. Todavía me lo encuentro de vez en cuando por ahí y me pongo colorado como una endrina al verlo.
En casa, dice mi madre, aunque yo de eso tampoco me acuerdo, me dio por escupirle al gato. El pobre daba acrobáticos saltos por todo el cuarto de estar cada vez que yo le apuntaba con el lanzallamas de mi boca. Después, el fuego ya se volvió hacia dentro y me consumí en una camada de veinte horas al cabo de las cuales me levanté de mis cenizas, hecho una braga.
No volví a salir hasta el día 14. Me tomé una tónica, anduve como una alma en pena por la verbena infantil, sin la chispa suficiente para presentarme y dar besos coleccionables en las mejillas a las chicas (toda la precocidad que teníamos los chavales de entonces con el alcohol y las drogas era inversamente proporcional en lo tocante –aunque no sé si esta es la mejor palabra- a las chicas) y, pobre de mí, volví a casa de lo más formalico, para alivio de mi madre, que pensó que la madre de todas las borracheras me había escarmentado para siempre. Y de algún modo así fue, o al menos la DYA no volvió a bajarme en coma etílico a casa, como mucho el conductor de la villavesa, la última villavesa, lo cual servía para cortarme el pedo automáticamente y que eso de “Me habrá sentado mal algo que he cenado” sonara convincente después de tirar la cadena en el baño y que por la taza desaguaran destornilladores, bulumbas, tequilas con kiwi y otras cuantas marranadas con, no obstante, resacas mucho más limpias que las del patxarán.
El patxarán, el puto patxarán, en definitiva, me repugna, no lo puedo ni ver, soy un mal navarro y un peor sanferminero, pero a la vez, en mi defensa, diré que a veces también lo echo de menos. Echo de menos untar un Faria en la copa, verme cara de interesante al fondo del vaso durante sobremesas de mover hielos, no parecer una nenaza después de los cafeses (“Yo un licor de melocotón)…
Por lo demás, la factura de la DYA nunca llegamos a pagarla (nunca supe si era una prehistórica factura en la sombra), al Cojo Manteca solo volví a verlo en un telediario rompiendo cabinas de teléfonos con la muleta y el gato nunca me guardó rencor. Eran otros tiempos.

sábado, 14 de enero de 2012

ANTONIO LOBO ANTUNES


Entrevista a doble página en el Babelia a Antonio Lobo Antunes, si uno tiene maestros, modelos o algo parecido, siquiera solo en una milésima parte, he ahí uno. Como ya he hablado en este blog largo y tendido de A.L.A. me ahorro introducción alguna. Todo lo más aprovecho la contigencia para homenajear al autor de verdaderas joyas literarias, monumentos de la palabra escrita, que se dice así a lo rimbombante, como Os cus de Judas (1979), Conhecimento do inferno (1981), Auto dos danados (1985), As naus (1988). Tratado das paixőes da alma (1990), A morte de Carlos Gardel (1994), Manual dos inquisidores (1996), O esplendor de Portugal (1997), Exortação aos crocodilos (1999), Não entres tão depressa nessa noite escura (2000)Que farei quando tudo arte (2001), Eu hei-de amar uma pedra (2004), que son los que he leído de entre una extensa obra novelística y cronística, lo cual no deja de ser una verdadera gozada a sabiendas de todo lo que todavía me queda por meterme en vena dado lo prolífico de un tipo que a sus setenta y poco dice necesitar escribir todavía unas cuentas horas para sentirse a gusto consigo mismo.

En fin, me temo que esta entrada va a pecar de excesivamente encomiástica, así que procuraré finalizarla lo más rápido posible. A.L.A es un tipo con injustificada fama de huraño debida a sus salidas de tono en más de una entrevista, el cual, sin embargo, también demuestra en más de una de éstas su lado irónico, sumamente ingenioso y, algo verdaderamente escaso, una inusitada capacidad lírica para observar las cosas. Siendo así, no se me ocurre otra cosa para el homenaje en cuestión que transcribir algunos parrafos que hay por ahí de sus novelas más destacadas, aquellos que pueden ayudar a atisbar el sabio burlón y sumamente poético que se adivina en todas y cada una de sus novelas cargadas de un lirismo tranquilo, comedido, justo, producto de una mirada tan humana como exquisita, un finísima ironía a camino entre la saudade y la simple mala leche, y, muy en especial, una complejidad técnica y conceptual que sólo puede maravillar por muy cuesta arriba que pueda parecer a veces su lectura, por muchas veces que haya que escalar esas cimas literarias que construye.

[editar] La muerte de Carlos Gardel (1994)

...e imaginé a otro hombre con las falanges rozando el suelo y respirando por medio de agallas eléctricas que le insuflaban aire en los pulmones muertos.
Una mujer desgastada por cincuenta años de desilusiones ya ni siquiera menstruando, ya ni siquiera mujer, que desistiera de defenderse de la edad con cremas y pintura.
(El amigo de la infancia que triunfa, consciente de su papel de amigo de la infancia que triunfa).
...irritada contigo porque eras incapaz de vislumbrar que era a ti a quien necesitaba, que estar con ellas era una forma de serte fiel, de gritarte -Te amo.
...y en medio de violonchelos y pianos Carlos Gardel cantando, en la buhardilla de Benfica, Lejana Tierra Mía, con una voz que hería como un cuchillo cavando un surco entre tendones y músculos, entre huesos pulidos y cartilagos que chascaban.

Exhortación a los cocodrilos (fragmento)

" Recordaba una figura de tamaño natural, llamada Madame Dolores, a la que se le metía una moneda en el ombligo y soltaba una tarjeta con el futuro impreso, todos los futuros idénticos, una enfermedad grave pero curable, la boda con un caballero bondadoso, un viaje en barco, una herencia inesperada, y de hecho la figura acertaba porque realmente los futuros eran todos iguales.
(...)
Cuando me aplican el suero en el hospital, la sala del tratamiento es un acuario de peces acostados que lanzan al techo burbujas de palabras, verduscos, transparentes, sin pelo, desfigurados por la delgadez, extendidos en la arena de las sábanas con el líquido que cura el cáncer bajando hacia el brazo y los dientes y la lengua moviéndose siempre. "


OS CUS DE JUDAS

Pode apagar a luz: já não preciso dela. Quando penso na Isabel cesso de ter receio do escuro, uma claridade ambarina reveste os objectos da serenidade cúmplice das manhãs de julho, que se me afiguraram sempre disporem diante de mim, com o seu sol infantil, os materiais necessários para construir algo de inefavelmente agradável que eu não lograria jamais elucidar. A Isabel que substituía aos meus sonhos paralisados o seu pragmatismo docemente implacável, consertavas as fissuras da minha existência com o rápido arame de duas ou três decisões de que a simplicidade me assombrava, e depois, de súbito menina, se deitava sobre mim, me segurava a cara com as mãos, e me pedia Deixa-me beijar-te, numa vozinha minúscula cuja súplica me transtornava. Acho que a perdi como perco tudo, que a sacudi de mim com o meu humor variável, as minhas cóleras inesperadas, as minhas exigências absurdas, esta angustiada sede de ternura que repele o afecto, e permanece a latejar, dorida, no mudo apelo cheio de espinhos de uma hostilidade sem razão. E lembro-me, comovido e suspenso, da casa do Algarve rodeada de ralos e figueiras, do céu morno da noite tingido pelo halo longínquo do mar, da cal das paredes quase fosforescente no escuro, e da violenta e informulada paixão das minhas carícias que pareciam deter-se, irresolutas, a centímetros do rosto dela, e se dissolviam por fim num afago indefinido. Penso na Isabel, e uma espécie de maré, tensa de amor, indomada e vigorosa, sobe-me das pernas para o sexo, endurece-me os testículos em crispações de desejo, alarga-se-me no ventre como se abrisse grandes asas calmas nas minhas vísceras em batalha.

DAGOENEKO ESKURAGARRIAK: AZOKA - BORREROAK BADITU MILAKA AURPEGI




Baditut nire liburu berriok kalean, nik uste liburudendetara iritsiko direla ezari-ezarian. Ezta gutxi gauzak dauden bezala, liburugintzan ere bai, larri-larri. Dena gero eta okerrago doala ematen du, bai noski, baina nik uste merezi duela hauek bezalako liburuekin denbora alperrik galtzea, agian ez hain alperrik, beti atera baitaiteke zer pentsatua, auskalo!


AZOKA

Nobela laburra da ere, bai, baina oso mamitsua komedia bufa hutsa den aldetik.
Bada ohiko nobela historikoen parodia moduko zerbait, bada ere Erdi Arora egindako begiratu xamur eta gogoetatsu bat, bada ere gure gaur egungo nondik norakoekin zerikusi handia duen ikuspegi txit kritiko-irokino bat. Protagonistak bidai egiten du Erdi Aroan zehar, arbasoekin topo ere, eta ustekabean edo hauek Historian zehar bizi izandako gorabeherak ezagutuko ditu bertatik bertara. Bidaiak AZOKA du izenburu, auskalo itzulbidea ere bai.



BORREROAK BADITU MILAKA AURPEGI



Eleberri honen nondik norakoak aspaldi ETAren ekintza ezin zitalago batean parte hartu zuen preso-ohi batenak dira. Protagonista-narratzaileak aldez aurretik ezagutzen ez duen neska batekin amodiozko istorio zoro eta ustekabeko bat bizi izango du harik eta azken honek egiatan nor eta batez ere noren alaba den asmatu arte. Honezkero alde egin beharrean egongo da guztiz arrotz zaion Mediterrano kostaldeko hiri hits eta itsusi batera non gogoeta sakon eta batik bat berpizgarri bat egitera lagunduko dion atso berezi, xelebre bat ezagutuko duen.

viernes, 13 de enero de 2012

SUEÑO CON BERTA


Como me he propuesto no echar al saco del olvido las pesadillas que sacuden mis noches, siempre que pueda acordarme de ellas al día siguiente, y aunque sólo lo sea para tenerlas a mano por si toca sicoanalizarme, he aquí la de esta noche; un verdadero suplicio.

Pues resulta que, por lo que fuera, acudía a una oficina bancaria indeterminada a pedir un crédito para vete a saber qué, mis demonios interiores no lo especificaban. Y en eso que voy a entrar en la oficina y que no abre la puerta, una puerta de cristal macizo a través del cual podía ver sentada en su escritorio la silueta de una chica que en seguida he reconocido como la que me atendía en la oficina de La Caixa de Lakua con la que trabajaba cuando tenía la agencia de viajes homónima. Una tal Berta menuda, cabezona, gafotas, nariz y cejas a lo Gárgamel, con menos gracia que tirar petardos en el funeral de un guardia civil y de esas de no me quito el traje de tía seria así me caiga un balde de ácido sulfúrico encima, o lo que es lo mismo, clasicona por defecto profesional -esto es, por no tener personalidad alguna-, una tipa muy diligente y todo lo que tú quieras, pero siesa, vaya que si era siesa la pobre, de esas que al nacer ya le debieron decir los médicos a sus padres: ¡felicidades, han tenido una empleada de banca!

Pues que como por mucho que empujaba no había manera de que venciera aquel portón traslucido, al final me decido a hacerle señales a la pava para que me abra. Y en eso que ella me hace con la mano el gesto de contar hasta cuatro. ¿Hasta cuatro qué? Pregunto al aire, porque ella, evidentemente, no puede oírme, y yo ahí delante de la puerta de acceso al banco con las palmas de la mano hacia arriba, perplejo como un uzbeko ante unas escaleras mecánicas, sin aceptar a entender qué coño me estaba diciendo con tanto subir y bajar dígital.

Así que, tal y como procede en estos casos entre personas inteligentes, me pongo a dar puñetazos y patadas en la puerta al tiempo que me cago en Dios, la Virgen, los santos y ya de propina también en los Reyes Magos y los pastorcillos. Entonces sí, entonces, y para que luego digan que ponerse como un cafre no sirve para nada, va la Berta, se levanta de su asiento y se dirige hacia la puerta. Pero sigue sin abrírmela la muy... prudente, de hecho empiezo a sospechar que llevo una media en la cabeza, tengo pintas de gitano rumano o cualquier otra cosa por el estilo. Y vuelta a indicarme con los deditos uno, dos, tres, cuatro... Yo que ya paso del crédito como de la mierda, que si entro es directamente a estrangularla, que estoy por ir a por el coche para cometer un alunizaje. Pero entonces, por fin, la muy diligente y simpática Berta, esto es, todo lo simpática que aprende a ser una directora o empleada de banco, lo justo para que abras una cuenta antes de empezar darte por culo a base de bien, se acerca lo suficiente hasta el cristal de la puerta para que pueda leer entre labios lo quiere decirme: CAIXXXXÁ, CAIXXXXXÁ, tienes que repetir cuatro veces la palabra CAIXXXXXXXXÁ...

Bueno, bueno, creo que ha sido entonces cuando me he despertado de un sobresalto a eso de las cuatro de la noche, que casi me caigo de la cama, justo en el momento que me pegaba el cagontuputamadre hijadeputa más gran que se haya podido oír nunca de aquí a las Islas Fiji. Pues resulta que cuando mi socio Javi y yo trabajábamos con ella había una cosa que nos sacaba de nuestras casillas, cuando no nos partíamos en culo directamente, y no era otra que la manía de la señorita Berta de forzar la pronunciación de la palabra Caixa lo más parecido al catalán, tal y como parece que le habían enseñado que debía hacerlo en el cursillo que dio en Barcelona, esto es, alargando hasta el infinito la x y acentuando otro tanto la a final, caixxxxxxxxxá! asunto de lo más ridículo cuando estás hablando en castellano por lo forzado de lo mismo, porque todo cristo dice Caixa y santas pascuas. Tanto o más como si a servidor le diera por decir Gasteiz con z euskara (algo así como Gasteitzzz) en lugar de Vitoria cada vez que se refiere a su ciudad natal en castellano y no digamos ya si encima lo hago en Cuenca. Pero ella no, ella, la más diligente empleada que jamás tendrá la susodicha entidad ya sólo bancaria, tenía que pronunciarla tal y como lo haría el señor Isidre Fainé, actual director de la Caixa d'Estalvis i Pensions de Barcelona.

Pues eso, que no dudo que la Berta nos la tuviera jurada a Javi y a mí por las risitas que a duras penas conseguíamos aguantarnos cada vez que metía un Caixxxxxxá en una conversación, por lo general no menos de cien veces para recordarnos lo que teníamos que pagar a su entidad o algo así; pero, aparte de dicha interpretación así como que provisional, ¿a qué viene ahora la Berta de la Caixa a volver a amargarme la existencia siquiera ya sólo en sueños, que me deja la libido a la altura de la de un latín lover en un zoco de Teherán? En fin, doctores Freud tiene el santo sicoanálisis.